miércoles, 26 de octubre de 2016

Huétor Tájar Granada pedagogía ludoteca

Roma casa de Goethe

MEMORIA PEDAGÓGICA

HUÉTOR TÁJAR

Autor: D. Jorge Espejo Zamora.

Lugar: Ludoteca Municipal.

El objetivo de la educación es la virtud y el deseo de convertirse en un buen ciudadano”.
(Platón)

ÍNDICE
Introducción.
1.-El juego en la ludoteca.
2.-La ludoteca como necesidad familiar.
3.-Objetivos.
4.-Metodología.
5.-Organización.
5.1-Organización espacial.
5.2.-Organización temporal.
6.-Actividades.
6.1.-Juegos de clase, de pizarra, de patio e inventados.
6.2.-Fiestas.
6.3.-Manualidades y construcción de juguetes.
6.4.-Otras actividades.
7.-Conclusión.
Bibliografía.


INTRODUCCIÓN.

El 4 de diciembre de 2006 abrió por primera vez sus puertas la Ludoteca Municipal de Huétor Tájar. Aquel sería mi primer día en un espacio en el que estaba todo por hacer: un aula de guardería casi sin juguetes, sin apenas recursos para elaborar trabajos o manualidades, y con un mobiliario inapropiado para niños y niñas de entre 3 y 7 años (con el tiempo se admitieron a más mayores).

Durante las dos primeras semanas acudieron una decena de pequeños, aproximadamente; con posterioridad, el número aumentó hasta casi la treintena. Se dividió el grupo en dos, teniendo en cuenta la edad, y se habilitó una segunda aula de la cual se hizo cargo una compañera. Cuando llegó el verano, la demanda se disparó, por lo cual nos tuvimos que cambiar de edificio, y entre tres profesores atendimos a más de cien alumnos. Exceptuando la época estival, el número de chicos atendidos solía oscilar siempre entre los siete y los quince para cada una de las dos aulas, independientemente de quien fuese el maestro.

Entre los años 2006 y 2011, permanecí en la ludoteca con contratos de seis, tres, nueve y doce meses, (también haciendo sustituciones de una sola tarde). Desempeñé mi tarea en tres lugares distintos (guardería, colegio y sede definitiva de la ludoteca), pero mantuve contenidos, objetivos, metodología y organización (espacial y temporal), siempre buscando la colaboración de los otros profesores o, por el contrario, adaptándome al modo de hacer de ellos, si iba a estar poco tiempo, o, si por cualquier razón, no coincidían con mi manera de proceder. Aun así, puedo afirmar, con orgullo, que mi trabajo ha influido de manera determinante en el buen funcionamiento del centro.

Este documento tiene como objeto hacer visible y reconocible toda mi labor durante los distintos períodos de tiempo en los que estuve desarrollando mi trabajo.

Considerando la concepción del juego en la ludoteca, y las necesidades que ésta debe cubrir con respecto a las familias, concreté una serie objetivos. Para alcanzarlos, fue necesario el empleo de una determinada metodología: el modelo constructivista.

Debido al interés de los padres y madres por que sus hijos e hijas volvieran a casa con los deberes hechos, por un lado, y la necesidad de fomentar el juego libre, por otro, implementé una organización temporal flexible y una organización espacial basada en rincones de juego diferenciados.

A continuación, se describen las actividades: las que se desarrollan en los rincones, los juegos en el patio, los juegos en la pizarra, las manualidades, las fiestas y celebraciones…

La memoria finaliza con las conclusiones, en las que aparecen los problemas detectados y los logros conseguidos.

1.-EL JUEGO EN LA LUDOTECA.

El juego ha sido motivo de reflexión desde hace décadas, así como fuente de inspiración pedagógica desde que la educación piensa en los niños y niñas como protagonistas de su propio aprendizaje y desarrollo (Ortega, 2003).

Al jugar se adquieren aspectos tan básicos como el apego y la vinculación afectiva, el pensamiento crítico, el pensamiento creativo, las habilidades comunicativas, la capacidad para gestionar la libertad y la toma de decisiones. Además, hay que tener en cuenta que el juego es un anticipo de la experiencia real, que permite a niños y niñas ir preparándose para la vida en sociedad, resolviendo problemas simulados que en un futuro serán reales (Coronado, Hita, García, Morales, 2010).

Ludoteca Huétor Tájar


Es por ello por lo que se ha dado prioridad al juego simbólico (“Los maestros”, “La cocinita”, “Los caballeros medievales”…), libre y espontáneo.

Jugar es practicar una actividad para disfrutar, para obtener placer; es algo automotivado cuyo fin es el divertimento. No obstante, el niño aprende valores y normas, conociendo, por tanto, el mundo en que vive. Así, es necesario que acontezcan las risas, las travesuras, las anécdotas y los juegos de siempre (el escondite, la rayuela, el pilla-pilla, la comba) que siempre han acontecido en la calle. He tratado de recrear ese ambiente de la manera más natural, convirtiendo la ludoteca en un lugar donde no haya cabida para los peligros, los miedos y las prisas.

El componente creativo está presente en el juego a través de la imaginación: “En su juego, da vida a los objetos, crea un amigo imaginario, anima lo inanimado, hace llorar a los vegetales o hablar a los animales” (Francine Ferland, 2005, p. 20).
En este clima relajado, no sólo se han desarrollado juegos tradicionales, sino que también se han puesto en práctica nuevos juegos y se ha innovado por medio del fomento de la creatividad entre los niños y niñas, hasta tal punto que ellos mismos han inventado sus propios juegos.

2.-LUDOTECA COMO NECESIDAD FAMILIAR.

ludoteca Granada

La ludoteca, espacio de juego que debe ofrecer diversión, se encuentra contextualizada en un determinado entorno, con unas necesidades familiares y comunitarias determinadas. La ludoteca ha de responder a tales necesidades.

Cuando un pequeño acude a ella, lo hace, en la mayoría de los casos, porque tanto su padre como su madre trabajan. Por este motivo, las familias nos demandan no únicamente que el niño o la niña juegue, sino que además realicen las tareas escolares (deberes y estudio), que merienden, que adquieran buenos hábitos de conducta, etc.

Es necesario colaborar con las familias para favorecer la integración del niño o niña dentro de la ludoteca, así los familiares asumirán responsabilidades para dejar de ser usuarios pasivos. Será imprescindible que dialoguen con el educador en cuanto a los problemas que puedan surgir, en particular sobre los problemas de comportamiento.

3.-OBJETIVOS.

Teniendo clara la perspectiva lúdica y recreativa (que es la que ha de primar), así como la social y familiar, se formulan los objetivos que debe alcanzar la ludoteca. La mayoría de ellos se consideraron en un principio; luego, a medida que se llevaba a cabo el trabajo, se fueron añadiendo otros nuevos.

Estos objetivos son:



_ Disfrutar con el juego libre, con las actividades propuestas por el educador, y con los juguetes y recursos materiales con los que se dota a la ludoteca. Este es el principal objetivo, en torno al cual gira el resto. Es el eje y la guía de toda actuación que se desarrolle.

_ Aprender mediante el juego por medio de actividades y juegos educativos.

_ Concienciar a padres y madres sobre la importancia del juego.

_ Educar en valores a través de la actividad lúdica.

_ Potenciar y propiciar la creatividad, valorando positivamente la creación de juegos y recursos lúdicos.

_ Construir juguetes y otros utensilios con material desechable. Con ello, los niños y niñas descubren que no son necesarios, ni juguetes caros, ni consolas, ni ordenadores, para disfrutar jugando.

ludoteca Huétor Tájar

_ Procurar la máxima independencia de cada uno de los niños y niñas, sobre todo en lo referente a las tareas escolares, en los hábitos de higiene y en el cuidado de los materiales y juguetes tanto propios como ajenos (de otros compañeros y de la ludoteca).

_ Enseñar a los niños y niñas a resolver los conflictos por medio del diálogo.

_ Enseñar y aceptar normas para favorecer la convivencia.

_ Propiciar buenas relaciones entre familias y educadores.

4.-METODOLOGÍA.

La metodología se basa en el modelo constructivista, el cual toma como punto de partida las experiencias previas que toda persona posee: nadie es una tabla rasa: en la mente, siempre hay conceptos e ideas, erróneos o no, de los cuales hay que partir.

Según Piaget, para que el desarrollo intelectual del niño acontezca, es necesario el contacto directo con la realidad y con los objetos circundantes. En nuestro caso, cuando interactúa con el material lúdico, el cual debe estimularle e invitarle a la acción, para que, así, asimile la nueva información y la acomode, mediante la búsqueda de relaciones, con sus aprendizajes previos. Por ello, pedagógicamente, con el objeto de favorecer el proceso asimilación de la nueva información con la que ya tienen, hay que partir del nivel de desarrollo de los alumnos.

       Vigotsky da suma importancia al trabajo mediador de los adultos con el niño. Sin la ayuda de familiares y maestros no se llega a desarrollar todo el potencial de aprendizaje: hay que interactuar con los pequeños.

Además, teniendo en cuenta a Ausubel, el aprendizaje ha de ser significativo para la persona, para lo cual, debe conectar con sus intereses. Aprender depende, en gran medida, de la cantidad y calidad de aprendizajes previos, pues, de esta manera, los enlaces con los contenidos nuevos se multiplican. Por ello, el primer paso consiste en saber cuáles son los conocimientos con los que parte cada alumno.

Para llevar a la práctica este modelo hay que apoyarse en el juego (no podría ser de otro modo) y en las actividades implementadas en la ludoteca.




Es necesario respetar las características de cada niño/a, y atender a los ritmos y a las diferencias individuales. Por consiguiente, hay que conocer las capacidades y dificultades que presentan: saber el nivel de desarrollo y los conocimientos de cada uno.

Priorizar y fomentar la creatividad, la experimentación y el descubrimiento (Ibáñez Sandín, 2008).

Se hace imprescindible diseñar distintas situaciones de aprendizaje que haga posible la libre elección: “Procurar la interacción de grupo y ayuda de unos a otros, organizando dentro y fuera del aula pequeños grupos abiertos para facilitar la comunicación verbal y no verbal, basándonos en el recurso del espacio por rincones” (Ibáñez Sandín, 2008, p.38).

5.-ORGANIZACIÓN.

La distribución del tiempo y del espacio en la ludoteca, en general, y en el aula, en particular, se ha llevado a cabo en función de los objetivos que se quieren conseguir y de la metodología empleada, metodología que facilita el intercambio de ideas, las interrelaciones grupales, el descubrimiento a través del juego, la actividad autónoma y la atención individualizada a cada niño y a cada niña.

A continuación, se tratará la organización del espacio del aula y, seguidamente, la organización temporal en la ludoteca.

5.1.-ORGANIZACIÓN ESPACIAL.

El aula se divide en rincones, que no son otra cosa más que distintos espacios de juego, los cuales permiten una organización flexible, ya que establecer una organización inamovible “un sitio para cada niño y un niño en un sitio”, se supedita a una metodología rígida, que no favorece ni la autonomía, ni la reflexión ni la cooperación y que, además, hace inviable conseguir los objetivos previamente formulados.



          Si no se les dota del material adecuado para cada necesidad, estos espacios serán inútiles. Por otro lado, los juegos o actividades en los rincones no tienen una duración determinada, porque cada niño/a tiene su propio ritmo, según sean sus preferencias e intereses (Ibáñez Sandín, 2008).

La idea de compartimentar cada actividad lúdica tuvo su germen en la guardería municipal (primer sitio donde se ubicó la ludoteca). Sobre cada una, de las cuatro grandes mesas rectangulares que se adquirieron coloqué diferentes tipos de juguetes; así, en una disponía los puzles, en otra los folios y lápices para dibujar; en otra, la plastilina; y en otra, juegos de mesa; existía un quinto espacio para jugar en el suelo, destinado a los juegos de construcción o al juego libre.

Los rincones establecidos dependen de los recursos materiales con los que cuenta la ludoteca. Estos son: rincón de los puzles, rincón de los juegos de mesa, rincón de los juegos de construcción, rincón de plástica y creación artística, rincón de la biblioteca y rincón para el juego libre y para el juego simbólico.

5.1.1.-Rincón de los puzles.

En el interior del aula, se encuentran diferentes puzles que varían en complejidad según el número de piezas que tenga, adecuándose de este modo a las capacidades de los niños y niñas. Los puzles están colocados sobre dos mesas, al alcance de quien quiera jugar con ellos.

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5.1.2-Rincón de los juegos de mesa.

Este rincón dispone de seis mesas unidas, sobre las cuales se colocan los distintos juegos (la oca, el parchís, el ajedrez, el dominó, etc.), todos ordenados en la estantería próxima.


5.1.3-Rincón de los juegos de construcción.

Jugar en este rincón implica el manejo de elementos tridimensionales, conocimiento del espacio y desarrollo del pensamiento matemático. En él se encuentran bloques de madera y piezas de plástico que se encajan. También pueden llevar a este rincón coches pequeños, animalitos, etc., con el fin de situarlos en las construcciones que realizan. Pueden jugar sobre mesas agrupadas o en el suelo, tanto individualmente como en grupo (cuando la actividad es grupal, se favorece el consenso y la toma de decisiones).


5.1.4.-Rincón de plástica y creación artística.

De todos, este ha sido el rincón que más ha favorecido la creatividad. Para ello se han utilizado diversas técnicas: pintura, lápices, plastilina, tizas, ceras, rotuladores, collages, lana, sal, etc., aplicadas en diferentes formatos: folios, cartulina, cartón, embases, papel de seda, papel charol, papel continuo, etc. Este rincón está formado por seis mesas agrupadas cerca de las ventanas (ha de ser luminoso) y por otras dos mesas, una al lado de otra, sobre las cuales siempre está la plastilina, las ceras y los lápices de colores (se han escogido las mesas más bajas, recomendables para estas actividades). Niños y niñas participan en la preparación de materiales y en la limpieza y recogida de los mismos. Los trabajos que necesitan secarse se dejan encima de mesas dispuestas a tal efecto.

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5.1.5.-Rincón de la biblioteca.

Este rincón se refiere a una zona del aula en la cual se disponen los cuentos ilustrados, algunos libros didácticos y algún libro de lectura. Hay niños y niñas que, en determinadas ocasiones, traen libros de casa o del colegio, que tienen que leer por deber (tareas escolares) o por placer. En estos casos, hay veces que el niño deja el libro en la ludoteca, en el rincón, hasta terminar de leerlo, lo cual permite que otros también lo lean.

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5.1.6.-Rincón para el juego libre y para el juego simbólico.

El rincón para el juego libre y simbólico no es más que un espacio libre para el juego libre.

Los juegos libres o simbólicos son cualquier juego creado por la voluntad y fantasía de un niño.

Junto con el rincón de plástica, es el que más desarrolla la creatividad, además de ser el más significativo de todos. Se trata de un espacio sin obstáculos, que permite la movilidad. Está delimitado por el rincón de los juegos de construcción y la pared. Ahí juegan a lo que quieren (exceptuando los juegos de patio). En sus invenciones, se valen de recursos como máscaras, cuerdas, pelucas, trapos, cartones, etc.; en otras ocasiones, recurren solamente a la pura imaginación. Es curioso observar cómo un material es empleado para otro fin; así, por ejemplo, utilizan las chapas o fichas del tres en raya como monedas cuando juegan a “las compras”. En este sentido, el juego simbólico desarrolla la capacidad de representar una cosa por medio de otra; anticipa la realidad cuando representan roles semejantes a los del adulto; simulan situaciones experimentadas. En definitiva, es un rincón de actividad libre que permite que varios niños y niñas jueguen a lo mismo o que juegue cada uno independientemente.

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Al ser un espacio sin muebles, no hay nada que impida el movimiento, y, activando su cuerpo, ponen en marcha lo mental: “Adquiere nociones espaciales, temporales, de lateralidad, relativas al cuerpo, a los objetos, a situaciones que le facilita la adquisición de nuevos aprendizajes, desarrolla sus capacidades” (Ibáñez Sandín, 2008, p.167).

Lo más importante que ha de acontecer en la ludoteca, por encima de todo, es que los niños/as disfruten con el juego libre y simbólico. La posibilidad de que pongan en marcha su imaginación y espontaneidad es algo prioritario, que hay que fomentar tanto en el patio como en el aula. Como afirma Ibáñez Sandín (2008) “una necesidad de juego simbólico en el que el niño representa mentalmente imágenes de la vida real” (p.30), o siguiendo a Ferland (2005) “En el juego libre, el niño decide qué hacer con los objetos sin ser forzado a ello. Este tipo de juego favorece la imaginación, la fantasía y la creatividad. Además, el pequeño encuentra más divertido e interesante un juego libre” (P. 27). Por ello surge la necesidad de crear este espacio vacío (sin mesas ni sillas) que los niños/as llenarán con los recursos de la ludoteca (según el juego que elijan) o con su sola imaginación: el rincón para el juego libre y simbólico. “El niño o niña posee una gran capacidad de representación simbólica. Es preciso garantizarlo en la ludoteca y dotar espacios bien adecuados a tal fin” (Coronado et al. 2010, p.83).

5.2.-ORGANIZACIÓN TEMPORAL.

Teniendo en cuenta la organización del espacio, la distribución del tiempo ha de ser flexible a la vez que estructurada, permitiendo a cada uno ubicarse en la actividad que se va a realizar otorgándole seguridad y autonomía.

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Las familias dan mucha importancia al hecho de que sus hijos vuelvan a casa con los deberes escolares resueltos; por este motivo, la organización temporal ha quedado supeditada a ello.

No todos los niños y niñas permanecen en la ludoteca las cinco horas, sino que algunos acuden después de abrir y algunos se marchan antes de que se cumpla el horario.

Así, la organización del tiempo ha sido la siguiente:

5.2.1.- Apertura de la ludoteca.

Niños y niñas van llegando (unos pocos ya esperan en la puerta; la mayoría irá acudiendo en la primera media hora, mientras que un par de ellos lo hará cuando estemos en el patio). Sacan de las mochilas lo necesario para hacer los deberes, y luego las dejan en el perchero que cada uno tiene asignado con su nombre. En este momento se relacionan entre ellos, comentando lo acontecido en la escuela, mostrando los cromos o juguetes que hayan podido traer de casa… Mientras, es necesario preparar el aula: subir persianas, encender el aire acondicionado, comprobar que el material está en orden, que hay papel higiénico, etc...,
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Si un padre o una madre quieren hacer cualquier sugerencia con respecto a su hijo o hija, es el momento idóneo.

5.2.2.- Realización de las tareas escolares.

Hacen los deberes en el rincón de plástica, que es el más próximo a la mesa del profesor, donde hay gomas, sacapuntas, reglas… que ellos mismos pueden coger y, una vez utilizados, devolverlos a su sitio.

Quienes no tengan deberes, juegan en los rincones, exceptuando, lógicamente, el de plástica y el rincón del juego simbólico, ya que las actividades desarrolladas en éste pueden molestar por el ruido y por los movimientos, que llaman la atención de los compañeros distrayéndolos de sus tareas.

Hay que estar pendiente por si tienen dudas en la resolución de los ejercicios y ayudarles: nunca jamás hacérselos, como tampoco permitir que ellos mismos se despreocupen y no los hagan, justificándonos diciendo que esto es una ludoteca y no un colegio.

A medida que vayan acabando, se incorporan a los juegos de los rincones. Si todos han terminado la tarea y no es hora de merendar (en torno a las seis menos cuarto), se podrá jugar en los rincones de plástica y de juego libre y simbólico.

5.2.3.- Recogida del material y merienda.

Antes de salir al patio, recogen todos los juguetes y materiales, dejándolos en el lugar que les corresponde, así como sus libros, cuadernos y estuches, guardándolos en sus mochilas, que ya quedan listas, colgadas en el perchero, para llevárselas cuando vengan sus padres. Después, con las mesas despejadas, meriendan, depositan los envoltorios y los restos de comida en la papelera, esperan a que el profesor limpie las mesas y salen al patio.


Si queda alguien con los deberes sin terminar, no saldrá hasta que los concluya. No obstante, siempre se ha intentado que todos los niños y niñas los acaben antes de jugar al aire libre, lográndose en la mayoría de los días. Además, cuando un niño llega a la ludoteca en el momento del patio y tiene deberes, pasará al aula para resolverlos; un maestro permanecerá en el patio, y el otro irá al aula.

5.2.4.- Salida al patio.

Es el momento de mayor importancia si consideramos que estos niños no tienen demasiadas oportunidades de jugar en el exterior. Han estado en el colegio y han hecho los deberes en el aula de la ludoteca (entre muros), algunos ni siquiera han podido jugar en los rincones y casi nunca es posible el juego libre hasta la hora del patio. Es ahora cuando hay que dejarlos hacer, cuando hay que procurar que se sientan libres: es el tiempo por excelencia para el juego libre, para que disfruten como si estuvieran en la calle. Por lo tanto se les permitirá que interactúen libremente entre ellos. El adulto participará puntualmente en la puesta en marcha de un juego o en la organización de una actividad que acontezca fuera, tampoco queda exento de jugar con los pequeños; de hecho, se ha jugado al futbol, a pie quieto, a la comba, etc.

5.2.5.- Regreso al aula.

De vuelta al aula se ha procurado que continúen practicando el juego libre, se prioriza el uso del rincón de juego simbólico y del rincón de plástica y creación artística. Aquellos que deseen jugar al ajedrez o hacer un puzle, pueden hacerlo.



Este momento ha sido el elegido para realizar actividades en grupo, manualidades, por ejemplo.

5.2.6.- Recogida y espera a las familias.

Entre todos se recogen los juguetes, se limpian los materiales utilizados en las manualidades, se cogen los restos de papel o cartón del suelo y se ordena el aula en su conjunto. Luego esperamos a las familias, que en su mayoría vienen durante la última media hora, realizando alguna actividad grupal en la pizarra (sopa de letras, descubrir palabras, etc.). Cuando vienen a por un niño, éste va hacia el perchero, descuelga su mochila y se marcha hasta el día siguiente. Si ha ocurrido algún percance (que no ha querido hacer los deberes, que ha insultado, etc.), se comunica a los padres y se les explica lo que se ha hecho al respecto.

Una vez que todos se han ido, miramos los servicios y le damos al botón de la cisterna (así comprobamos que no existen atranques), apagamos las luces y cerramos con llave la puerta principal.

Aparte, con respecto a las consolas y videojuegos, estos no están programados como actividades propias de la ludoteca, pero el hecho de que casi todos los niños y niñas dispongan de ellos ha precisado su organización. Así, si alguien trae la consola, jugará con ella durante la última media hora. Como resultado de esta decisión se ha reducido el número de niños que traen videojuegos y, muchas veces, al estar programada al final de la jornada, los niños están tan absortos en otras actividades lúdicas que ni se acuerdan de coger la maquinita.

Consolas y videojuegos no son perjudiciales para los más pequeños, a no ser que les dediquen tanto tiempo que les impida jugar libremente con otros niños, influyendo negativamente en su socialización y en su creatividad. También hay que estar atentos a los contenidos, prohibiendo aquellos que fomenten la violencia y los valores antidemocráticos. No obstante, tienen muchos aspectos beneficiosos, por lo que es incluso recomendable que jueguen con ellos: mejoran la memoria, la atención, la concentración, el reconocimiento visual de objetos, la coordinación entre ojos y manos.

En definitiva, la organización llevada a cabo en el aula se ha caracterizado por su flexibilidad, lo cual ha permitido el juego libre y el desarrollo de la creatividad. Aun así hay que decir, que la primacía de los deberes escolares ha minado ocasionalmente a la actividad lúdica.

6.-ACTIVIDADES.

Desde la reforma educativa de 1990 (LOGSE), las programaciones vienen distinguiendo tres tipos de contenidos: conceptuales (conceptos, hechos), procedimentales (destrezas, habilidades) y actitudinales (valores, normas, actitudes) (Coll, Pozo, Sarabia, Valls, 1992). Una ludoteca, institución lúdica y cultural, en la que los niños desarrollan su personalidad a través del juego, también ha de diferenciar entre estos contenidos.
Al realizar las actividades, trabajan los contenidos, desarrollándose, por tanto, capacidades, conocimientos, habilidades, actitudes y valores.


Entre las actividades destacan los juegos en las aulas y en el patio, los juegos inventados, las fiestas y celebraciones, las manualidades y creación de juguetes, así como otras actividades que se refieren a los juegos de lógica, a la siembra de plantas, etc.

6.1.-JUEGOS DE CLASE, DE PIZARRA, DE PATIO Y JUEGOS INVENTADOS.

          Además de las actividades llevadas a cabo en los rincones, (parchís, dibujos, puzles, dominós, construcciones, etc.) se han puesto en práctica distintos tipos de juegos en la clase, en la pizarra y en el patio, a la vez que se ha incentivado en los niños la invención de sus propios juegos.

ludoteca Huétor Tájar

Cada juego se ha ido anotando en listas pegadas en la pared del aula. Así, sólo de un vistazo, los niños tienen en mente una variedad de juegos entre los que es posible optar.

6.1.1.- Juegos de clase.

La mayoría de los juegos de clase han acontecido en las zonas del aula que carecen de obstáculos: el espacio del rincón del juego simbólico y el espacio despejado delante de la pizarra. Se ha jugado a:

_ La gallinita ciega.

_ El juego de las sillas.

_ Reloj-reloj.

_ El escondite: en pequeño grupo, después del patio, se esconden en el pasillo y en las cuatro aulas bajo la supervisión de los maestros.

_ Adivinar por gestos (personajes, acciones, etc.).

_ Descubrir por medio de preguntas (animales, oficios, etc.).

_ ¿Quién soy?: consiste en colocar un papelito, en el que hay escrito el nombre de un personaje, sobre la frente de un niño. Este deberá adivinar de qué personaje se trata, formulando preguntas a sus compañeros.

_ Esconder objetos: ocultamos pequeños juguetes en la clase, que niños y niñas deberán encontrar.

_Actuaciones: igual que en un escenario cantan, bailan, recitan, interpretan.

_ El juego de los nombres: consiste en elegir una letra y escribir conceptos que empiecen por ella.

_ El juego de las anillas (de este juego se habla más adelante, en el apartado de juegos fabricados).

_ La bolsa de las actividades: se trata sacar un papelito de una bolsa, en el que está escrita la actividad que realizará a continuación: contar chistes, anécdotas, cuentos o formular una adivinanza.
(Autor: Jorge Espejo Zamora).

_El teléfono “escacharrao”: un niño dice a otro una frase al oído; éste se la comunica al siguiente, y así hasta que el mensaje le llega al último, pero ya de manera totalmente distorsionada.

_Jugar al espejo: cara a cara, uno trata de imitar exactamente los gestos de otro (Ferland, 2005).

6.1.2.-Juegos de pizarra.

La pizarra, habitual recurso didáctico, es ahora un recurso lúdico. Empleándola, han jugado a:


_ La diana de tiza: dibujan una diana en la pizarra y lanzan una bolita de plastilina a modo de dardo. Este juego se me ocurrió cuando un niño trajo a clase un tirachinas con el que comenzó a lanzar bolas de papel y de plastilina; se recondujo su acción para que sólo tirara a la diana, y así surgió una nueva actividad en la cual participó todo el grupo.
(Autor: Jorge Espejo Zamora).

_ Sopa de letras: un niño o una niña diseña su propia sopa de letras en la pizarra; el grupo la va resolviendo por turnos.

_ El juego del ahorcado.

_ Cifras y letras.

_ Descubrir frases o palabras: es una mezcla de la ruleta de la fortuna y del ahorcado, así, por ejemplo, tienen que descubrir una comida, un país, el nombre de un pintor…

_ Adivinar oficios dibujando.

_ Dibujo libre con tizas.

6.1.3.-Juegos de patio.

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Al lado de la puerta de la clase está colgada la lista con los juegos para que, antes de salir, la pueden consultar con facilidad. Es importante recalcar que en el patio, al igual que en el aula, se fomenta el juego libre. Además, este espacio exterior, representa una oportunidad para las actividades y el juego simbólico en gran grupo. Aun así, los juegos organizados en el patio han sido:

_ Fútbol.

_ Voleibol.

_ Quema.

_ Color-color (al no haber mucha diversidad cromática, se me ocurrió pegar folios de colores sobre cartones y distribuirlos por todo el patio).

_ Policías y ladrones.

_ Las cuatro esquinas.

_ Pie quieto.

_ Media luna (juego de mi infancia, parecido al Pilla-pilla, y que transmití a otra generación).

_ La comba y otros juegos de cuerda: la culebra, colas de zorro…

_ Pilla-pilla.

_ 1x2.

_ Juegos de manos.

_ Juegos de agua con globos (sólo con buen tiempo).

_ El juego de las anillas (además de ser un juego de clase también es un juego de patio).

6.1.4.-Juegos inventados por los niños y niñas.

Uno de los objetivos propuestos más sobresaliente es el desarrollo de la creatividad; por ello, se ha propiciado que los niños inventen nuevos juegos que enriquezcan a la totalidad del grupo. Destacan los que siguen:

_ Cuadrado a cuadrado: es un juego de habilidad manual, consistente en formar una torre de cuatro lados hecha con lápices; hay que procurar que no se caiga cada vez que se añade un lápiz. Favorece la concentración y la coordinación entre manos y ojos.
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_ Manolito: es un juego de tipo simbólico, que consiste en que jueguen a los maestros. Aquí se invierten los papeles: el maestro es alumno (Manolito) y una de las niñas es la maestra. Se aprecia la educación, los intereses y reacciones del menor cuando desempeña un rol adulto (la niña que es maestra). Favorece la imaginación y nos posibilita apreciar la verdadera personalidad del niño, a la vez que descubre las aspiraciones y valores del entorno familiar. Representa una oportunidad para hacer pedagogía corrigiendo los posibles errores en el comportamiento de la niña- maestra.

_ El misterio: es un juego que favorece las habilidades cognitivas por medio del razonamiento deductivo, así como la creatividad y la imaginación. Consiste en formular pistas para descubrir un “tesoro” escondido.

_ El desfile de los caballeros: es un juego de tipo imaginativo simbólico que consiste en representar a caballeros medievales. Para ello, fabricaron espadas y escudos de cartón.


_ ¿Quién es el más silencioso?: es un juego comportamental, en el que gana aquel que permanece más tiempo callado. Se aplica cuando juegan en los rincones y cuando hacen los deberes.
_ Ratoncito: es un juego motórico que favorece la imaginación y que se practica en el patio. Es una variante del juego “colas de zorro”(unos se enganchan una cuerda; otros se la tienen que quitar) solo que ahora son una familia de ratones ( cada cual representando su papel) que viven en madrigueras.

6.2.-FIESTAS.

Antes de celebrar la fiesta, es necesario prepararla. Lo hacemos entre todos, colaborando niños y niñas. Este hecho afianza las relaciones de ayuda y solidaridad, cohesionando al grupo en su conjunto. Las fiestas acontecidas en la ludoteca han sido: la fiesta de Halloween, la fiesta de Navidad, el día de los Santos Inocentes, el día de la Candelaria, el día de Andalucía, la fiesta de Carnaval, el día de la Paz, la fiesta de la Cruz y festejo de cumpleaños.

6.2.1.-Fiesta de Halloween.

Decoramos los pasillos y las aulas con los recursos disponibles: insectos de plástico que colgaban de hilos, muñecos envueltos con papel higiénico como si fuesen momias, calabazas talladas…

ludoteca Húetor Tájar

También hicieron dibujos referidos a los motivos de la fiesta y, como manualidad, recortamos figuras de fantasmas de distinto tamaño (hubo uno, casi tan grande como una persona, que daba la bienvenida en la puerta de entrada).

Nos disfrazamos todos: los monitores, de vampiros, con capas hechas con bolsas de basura y con la cara pálida gracias al polvo de talco; así, a la fiesta acudieron brujas, una momia, la niña de “Pesadilla antes de Navidad”, vampiros, un esqueleto…

En el aula de “los meteoritos”, se puso una gran mesa alargada (formada al unir varias) para el “banquete de los monstruos “. Como mantel se utilizó papel continuo azul oscuro y como vajilla, los platos de la cocinita. Niños y niñas se sentaron a su alrededor para degustar un siniestro menú: arañas y serpientes de gominola, fantasmitas de pica-pica, huesos de caramelo, etc.

Cuando venía un adulto a recoger a un pequeño, apagábamos las luces y encendíamos linternas estratégicamente dispuestas a lo largo del pasillo. Los niños se escondían y salían a su paso para asustarle.

6.2.2.-Fiesta de Navidad.

Los días anteriores a su celebración, se hicieron los adornos y el árbol de Navidad.

El árbol lo hicimos de cartón, dibujando y recortando dos siluetas que luego encajamos. Formamos bolas con restos de papel que no servía, y las forramos con papel de seda; con lana, las colgamos en el árbol.

Pegamos estrellas de papel translúcido de varios colores en los cristales de puertas y ventanas. Las paredes las adornamos con figuras de papel charol: campanas, bastones de caramelo, estrellas, pinos, huevos de pascua…

Pusimos el árbol a la entrada, en frente de la puerta, y sobre éste, en la pared, letras de papel charol para felicitar las fiestas: “FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO”.

navidad Huétor Tájar

El día de la fiesta, todos trajimos dulces típicos: mantecados, roscos, polvorones, alfajores… Nos los comimos y cantamos villancicos.

6.2.3.-Celebración del día de los Santos Inocentes.

Jugaron a colocar el famoso monigote en las espaldas de los compañeros. De paso, aproveché para enseñarles a hacer figuras humanas de papel (monigotes) doblando un folio como para hacer un abanico, trazando en él la mitad del muñeco y recortándolo.

Huétor Tájar


6.2.4.-Celebración del día de la Candelaria.

Ese día sustituyeron su merienda por roscas y chocolate. Compramos una rosca de pan para cada niño y varias tabletas de chocolate para todos.

Candelaria

6.2.5.-Celebración del día de Andalucía.

El 28 de febrero fabricábamos banderas andaluzas con papel.

En una ocasión, hicieron, además, una ficha, en la cual se resaltaba la comunidad andaluza dentro de un mapa de España. También escribían el nombre de las ocho provincias.
(Autor: Jorge Espejo Zamora).


6.2.6.-Fiesta de Carnaval.

Niños y niñas vinieron disfrazados a la ludoteca: de hombre araña, de bailarina de charlestón, del zorro, de princesa… Se aprovecharon esas caracterizaciones para fomentar entre ellos la creación de juegos simbólicos, que tuvieron lugar, tanto en las aulas, como en el patio.

6.2.7.-Celebración del día de la Paz.

Se les explicó el significado de la celebración, y después de una lluvia de ideas, hicimos una lista con valores que fomentaran la paz y la no violencia: respeto, amistad, solidaridad, perdón, tolerancia, igualdad, libertad, etc...

educación valores Huétor Tájar

Cada valor se escribió en un papelito de colores, y esos papelitos se pegaron por la ludoteca, sobre todo en la puerta principal, con el propósito de que la gente los leyera al pasar.
(Autor: Jorge Espejo Zamora).

6.2.8.-Fiesta del día de la Cruz.

Construimos una gran cruz de cartón adornada con flores de cartulina hechas por los niños. Sacamos mesas al patio, sobre las que dispusimos refrescos, batidos, zumos, chucherías, gusanitos, patatas fritas… Colgamos farolillos entre los árboles (el colgante de papel, hecho anteriormente como manualidad) y conectamos la música apropiada.

día de la cruz Huétor Tájar

6.2.9.-Celebraciones de cumpleaños.

Cuando un niño cumplía años, solía traer chucherías o algún dulce para festejar el día con todos los compañeros de la ludoteca. Al protagonista de la celebración se le hacía una corona de cartulina y se le organizaba la fiesta.

Feliz cumpleaños Huétor Tájar


6.3.-MANUALIDADES Y CONSTRUCCIÓN DE JUGUETES.

Atendiendo a la Pedagogía, y después de la reflexión surgida tras haber hecho trabajos manuales durante mi primer período de tiempo en la ludoteca, se han tenido en cuenta una serie de criterios, acordes con los objetivos propuestos.

 Estos criterios son:

_ Que disfruten haciendo la manualidad, que se diviertan con su fabricación.

_ Que aporte algo, que sea un objeto para la estimulación (sensorial, imaginativa, cognitiva). No interesan las manualidades meramente decorativas.

_ Que potencie la creatividad.

_ Que desarrolle la autonomía; que el niño haga el juguete o la manualidad solo, desde el principio hasta el final, (el maestro ha de ser guía o apoyo).

_ Que se empleen, preferentemente, materiales reciclados o baratos.

_ Que no entorpezca el juego libre: si un niño o niña prefiere jugar a cualquier cosa y no hacer la manualidad, se respetará su decisión.
(Autor: Jorge Espejo Zamora).

Los trabajos manuales deben permitir el desarrollo de los niños, y nunca ser instrumentos para el lucimiento del maestro. Se han de espaciar en el tiempo, para que los pequeños no los entiendan como una obligación y no se agobien: que no pierdan la motivación y la alegría cuando se les anuncia que vamos a hacer una manualidad.

A continuación, se señalan las manualidades propiamente dichas, y después los juguetes construidos por los niños.

6.3.1.-Manualidades.

_Estrella de Navidad, hecha con cartulina amarilla sobre la que pegaron los circulitos que quedan en la perforadora de folios; se le añadió papel de seda para representar la estela de una estrella fugaz y un palo para cogerla: sirve tanto de adorno como de juguete.
(Autor: Jorge Espejo Zamora).

estrella navidad Huétor Tájar


_Collage: cada niño dibujó una casa y, en vez de colorearla, le pusieron cuadraditos de papel charol.

casa Huétor Tájar

_Silueta de mano dibujada, recortada y fijada en un folio; cada uno dibujaba el contorno de su propia mano, solos o con ayuda.

Huétor Tájar


_Corazón de cartulina roja en el que pegaban bolas de papel de seda.

Huétor Tájar

_ Colgante de papel o farolillo, hecho con un folio que doblamos en forma de acordeón (como si hiciéramos un abanico de papiroflexia), luego lo plegamos por la mitad, lo abrimos y grapamos los extremos. Cada uno lo pintó como quiso, se le puso una cinta de tela para colgarlo y tiras decorativas de papel de seda. Esta es una nueva forma de hacer la manualidad, más apropiada para niños/as.
(Autor: Jorge Espejo Zamora).

Huétor Tájar

_Papel con agujeros de distintas formas geométricas: doblándolo, se le da a un folio forma de acordeón, se dibuja un triángulo, un cuadrado, un semicírculo, líneas onduladas…; se recorta y se abre.

_ Sal pintada con tizas de colores, con la que iban rellenando recipientes de plástico.

Juegos Huétor Tájar


_ Antifaces de cartulina con dibujos realizados con ceras.

_ Instrumento musical hecho con un tubo de cartón forrado con papel de seda, en el cual se introdujo arroz.


_ Tarjeta del día del padre, de cartulina y papel translúcido.


_ Lapiceros de lata decorados con pintura.


_ Carteras fabricadas con embases de leche y zumo.


(Actividad propuesta por Pilar y Mónica).

_ Tarjetas de Navidad, de cartulina y fieltro.


_ Maracas hechas con un vaso de plástico.


_ Pulseras, collares y anillos, fabricados con cuentas de madera (de una cortina rota) pintadas de colores.

_ Marcapáginas de cartulina, lana y cuentas.



_Marcapáginas de cartulina blanca y cinta de tela, con las iniciales del nombre de cada uno (esto fue el regalo que yo hice a los niños/as que estuvieron en la ludoteca entre diciembre de 2006 y junio de 2007).

_ Papiroflexia: la estrella, las ranas, el comecocos, el vaso, el servilletero, las casitas, el cisne… (Chicharro y Muñoz, 2008).


6.3.2.-Juguetes construidos por los niños.

_Figura humana (monigote) de plástico transparente, con el cerebro, el corazón, los pulmones, el estómago y los riñones dibujados. Podían colorear cada una de esas partes del muñeco con rotulador (no permanente) y después borrarlas, si querían (así fijaban su ubicación en el cuerpo). Previamente les expliqué su función: el corazón bombea la sangre y la distribuye por el cuerpo, el cerebro sirve para pensar, los pulmones para respirar, etc.




(Autor: Jorge Espejo Zamora).

_Bota de cartón con cordones, silueteada y recortada, para que, experimentando, aquellos que no sabían atarse los zapatos, aprendieran.


_Figuras (humanas o de animales) que dibujaban, recortaban y pegaban en cartones, para luego emplearlas en sus juegos simbólicos, es decir: muñecos de cartón o de papel.


_El castillo. Se trata de una cartulina blanca recortada en forma de fachada de castillo, en la cual hay dibujadas piedras de diferentes formas geométricas. Los niños, al colorearlas, las distinguen y clasifican atendiendo al número de lados.
(Autor: Jorge Espejo Zamora).


_Puzle con piezas cuadradas. Para hacerlo, colorearon dos fichas o utilizaron dos dibujos iguales creados por ellos mismos (un dibujo sería el puzle como tal, y el otro, se utilizaría para pegarlo en la tapa de la caja que será el contenedor, pero como apenas un solo niño trajo caja, no quedó otra opción más que meter las piezas en bolsitas transparentes), la imagen se fija a una cartulina cuadriculada, se recorta siguiendo las líneas y, después de jugar, se guarda en su caja o en su bolsa.
(Autor: Jorge Espejo Zamora).


_ El tres en raya, hecho con cartón, papel, forro adhesivo y cáscaras de nuez pintadas.



_ El tangram, de cartón coloreado con rotuladores, y con una caja de cerillas forrada de papel para guardarlo.

_ La raqueta, de cartulina y cartón, con una bola de papel de plata.


_ Los vasos pintados, de los que cuelgan hilos de lana trenzados con una bola de plastilina al final.
(Actividad propuesta por Pilar y Mónica).


_ Espadas y escudos de cartón.


_ Aviones de cartulina que atraviesan un aro de cartón.

_ El juego de las anillas.


_ Dominó gigante hecho con cajas de cartón.


6.4.-OTRAS ACTIVIDADES.

Conjuntamente con todas las actividades referidas, se han llevado a cabo las siguientes:

6.4.1.-Escribir versos de reconocidos poetas y hacer un dibujo referente al texto.

          En la parte superior de un folio escribían el fragmento del poema, que copiaban fijándose en la pizarra, donde estaba escrito. En el resto del papel, dibujaban aquello que les sugería la poesía; yo me pasaba por las mesas, unidas formando gran grupo, para ayudar a quienes se les resistía el trazo de alguna letra; hay que señalar que muchos de ellos se estaban iniciando en la lectoescritura (algunos escribieron sus primeras letras o palabras en la ludoteca, al realizar esta actividad).

          Al final se hacía una puesta en común en la que mostraban sus trabajos y se debatía en relación al significado de los versos. Se elegía uno de los dibujos y se fijaba en la pared del aula.

         Para casi todos ellos fue su primera aproximación a la literatura.

Textos sobre los cuales desarrollaron esta actividad:

. “El viento de la noche gira en el cielo y canta
(Pablo Neruda)

. “Erase un hombre a una nariz pegado
(Francisco de Quevedo)

. “¡Alto pinar!
cuatro palomas por el aire van
(Federico García Lorca)

.” Unicornios y cíclopes.
Cuernos de oro
y ojos verdes
. “Por entre los pinos…
con la blanca nieve
se borra el camino
(Antonio Machado)

. “Sobre el olivar,
se vio a la lechuza
volar y volar
(Antonio Machado)

. “No son todos ruiseñores
los que cantan entre flores
(Luis de Góngora)

.”El cisne en la sombra parece de nieve
(Rubén Darío)

. “Las hojas tuyas, di, árbol.
¿Son verdes, estás seguro?”.
(Pedro Salinas)

. “Verde verderol,
endulza la puesta de sol”.
(Juan Ramón Jiménez)

6.4.2.-Los planetas.

Ayudándose de plantillas circulares de distinto tamaño, dibujaron el sistema solar; posteriormente, colorearon los planetas, la luna y el sol; los recortaron y los pegaron en una cartulina.

Les expliqué que los planetas giran alrededor del sol, además de rotar sobre sus ejes, y la luna (satélite), en torno a la Tierra, mientras que la estrella permanecía quieta. Tomaron papeles escritos con los nombres de los astros y cada cual representaba el movimiento que le correspondía: rotación y traslación, permanecer parado en el centro.
(Autor: Jorge Espejo Zamora).


6.4.3.-Línea mágica.

Se le da un folio con una línea recta previamente trazada, en base a la cual creará un dibujo (Ferland, 2005).


6.4.4.-Poner nombre para el perchero.

Cada niño/a tenía asignada una percha para colgar su mochila. La señalaban con un papel rectangular dividido en dos partes: una, pequeña, para poner el nombre y otra, grande, para que hicieran una ilustración libre.


6.4.5.-La primavera.

En marzo, con la entrada de la nueva estación, colgué una cartulina verde en la que había tallos y hojas dibujados, pero no existía la flor: debían escoger un tallo y dibujar, crear, su propia flor.
(Autor: Jorge Espejo Zamora).


6.4.6.-La fauna, según el hábitat.

Dependiendo del tipo de hábitat (desértico, polar, marino, etc.) distribuían distintos animalitos que ellos dibujaban (por ejemplo: el león en la sabana). Para realizar esta tarea, hice un gran dibujo en papel continuo en el cual quedaban representados varios entornos o paisajes diferentes: el río, el mar, el bosque, una granja, la selva, el desierto, un paisaje helado, una montaña, el cielo.
(Autor: Jorge Espejo Zamora).

6.4.7.-Autorretratos.

Cada niño/a se dibujaba a sí mismo como sabía, daba igual si el dibujo estaba mejor o peor hecho, lo que verdaderamente importaba era que resaltaran su personalidad, sus valores, sus habilidades… en suma: sus características más positivas, que compartían con el resto de los compañeros.

6.4.8.-Los números.

Es una actividad llevada a cabo con niños de cinco y seis años que aún no conocían bien la sucesión de números del 0 al 100. En un papel grande, fijado en la pared, en el que solo figuraba el número cero, iba anotando las cifras que los pequeños decían al contar. Cuando no sabían cuál era el siguiente número, su misión consistía en averiguarlo (preguntarlo en casa) y así continuar hasta llegar al cien.
(Autor: Jorge Espejo Zamora).

6.4.8.-La casa.

Casita de cartulina blanca con ventanas de papel translúcido, que se podía abrir como un librillo para que cada niño/a dibujara a los miembros de su familia. Luego, de uno en uno, la mostraban a los otros compañeros y se hacía una puesta en común.
(Autor: Jorge Espejo Zamora).


6.4.9.-Lectura de cuentos.

A aquellos que no sabían leer, se les daba a conocer los cuentos clásicos (Hansel y Gretel, Blancanieves…). No obstante, también se sentaban todos en torno al maestro para escuchar la lectura. Después, algunos dibujaban al protagonista (Pinocho, el Gato con Botas…) o representaban el relato en sus juegos.

6.4.10.-Comederos para pájaros.

En uno de los veranos en que la ludoteca estuvo instalada en el colegio Padre Manjón, hicimos comederos para pájaros con los recipientes de las natillas que algunos niños/a traían de merienda. Se les colocaba una cuerdecilla, se les echaba alpiste y se colgaban de los árboles del patio. Todos mirábamos a los gorriones que acudían a ellos para alimentarse.


6.4.11.-Dibujos.

Dibujos para colorear realizados por el maestro: gato, clavel, león, murciélago, coche, barco pirata, dinosaurio, etc. Al ver cómo dibujaba, muchos de ellos, los más interesados, me imitaron y aprendieron a hacerlos por sí mismos; si se les da una fotocopia, no pueden observar cómo se hace la ilustración, y ese aprendizaje, que algunos adquieren, no se produce. Después de terminar de dibujar y/o colorear, escribían su nombre propio y el sustantivo de lo que habían dibujado; para quienes no sabían apenas escribir se les ponía letras formadas con puntitos o rayitas sobre las cuales deberían poner las letras que formaban la palabra.



6.4.12.-Fichas para aprender los números.

Estaban destinadas para los más pequeños (3-5 años):


-Números del 0 al 10 hechos con puntitos, que tenían que repasar.

-Series numéricas con huecos en los que debían poner la cifra que faltaba. (Autor: Jorge Espejo Zamora).

-Barquito de papel con números, que había que colorear.

-Teléfono dibujado y recortado, al que los niños/as escribían las cifras que le faltaban.
(Autor: Jorge Espejo Zamora).

Además, a los más mayores se les daba folios con sumas, rectas o problemas.

Aparte, en el caso de un niño de tres años que no sabía distinguir los colores, se le fabricó unas fichas consistentes en dibujos con puntos de diferentes tonalidades. El niño debía colorearla según el tono de los puntitos.
(Autor: Jorge Espejo Zamora).



6.4.13.-Cómic.

En un folio con seis viñetas desarrollaron una historia mediante dibujos y/o texto. Posteriormente, entre unos y otros, se intercambiaron los cómics.


6.4.14.-Escribir un cuento.

Cada niño dobló cuatro folios y una cartulina por la mitad, luego los grapé y todos obtuvieron su librillo en el cual escribieron la historia que imaginaron.


6.4.15.-EL arca de Noé.

Entre todos hicimos un barquito de papel gigante que colgamos en clase. Los niños y las niñas dibujaron pequeños animales que escondían en el aula. Quien encontraba uno lo “metía” en el “arca”.
(Autor: Jorge Espejo Zamora).


6.4.16.-El amigo imaginario.

Se trata de una conocida actividad consistente en intercambiar regalos. El beneficiario no sabe qué persona le sorprenderá hasta que no tenga el objeto en sus manos. Lo más positivo es que refuerza la cohesión del grupo.

6.4.17.-Sopas de letras.

Los niños no se han limitado a resolverlas, sino que se les ha enseñado a diseñarlas: se les proporcionó una plantilla cuadriculada, en la cual debían escribir primero las palabras (una letra por casilla) y después rellenar aleatoriamente con letras las casillas en blanco. Al final, se reunieron cerca de treinta sopas de letras, con las cuales hicimos un cuaderno de pasatiempos que las agrupaba.





Ha sido una manera de educarles mediante el juego, ya que algunos de los temas de las sopas de letras tenían que ver con la geografía (ciudades de América, países del mundo), con la literatura (nombres de escritores), con el arte (nombres de pintores), con la naturaleza (nombres de animales).
(Autor: Jorge Espejo Zamora).

6.4.18.-Juegos de lógica.

Con una periodicidad de una ficha a la semana, aproximadamente, solucionaron juegos lógicos relacionados con la atención, con el razonamiento espacial, con la aptitud verbal, con la aptitud numérica o con la memoria (Navarro, 2008). Estos juegos son la base de muchos ejercicios escolares y de test de inteligencia.




6.4.19.-Cartas a las madres.

Una semana antes del día de la madre, escribieron una carta, en la que cada cual expresaba los sentimientos que le inspiraba la figura materna. Aprendieron a redactarla: primero la fecha, después el vocativo, la concreción de las ideas en la escritura, la despedida o saludo de afecto y la firma. Seguidamente las introdujeron en el sobre, al cual ya le habían pegado el sello. Una vez listas, las echamos dentro del buzón de correos para que unos días más tarde las recibieran en sus casas.


6.4.20.-El club.

Los propios niños establecieron un club, con actividades elegidas por ellos mismos. Esta actividad favorece la autonomía en la toma de decisiones y en la resolución de conflictos.

6.4.21.-Sembrar plantas.

Durante un par de semanas fuimos juntando los embases vacíos de las meriendas. Las plantas las sembramos en el patio. Cada uno se responsabilizó de sus macetas, que debían regar con relativa frecuencia para que crecieran. (En la ludoteca de verano, instalada en el colegio, también se desarrolló esta actividad, pero dentro del aula y con la tierra contenida en bolsitas, que los niños vaciaban en los recipientes).


Además, en el mes de agosto, recogíamos semillas de San Pedro para sembrarlas con las otras plantas que crecían junto a ellos en los jardines de la escuela.


6.4.22.-Dibujos y collages, producidos libremente por los niños.





7.-CONCLUSIONES.

Desde la ludoteca se han propuesto experiencias motivadoras, en cuyo desarrollo los niños y niñas han sido parte activa, tomando, de esta manera, la iniciativa de su aprendizaje. El adulto es la guía necesaria para llevar a buen término este proceso. Por ello, el profesor ha de crear los espacios de juego, escoger los recursos adecuados y establecer los tiempos. No obstante, puntualmente, también ha de participar en los juegos, propiciando el diálogo y la toma de decisiones según las normas que rijan la actividad.

Para que lo anterior se cumpla, se han buscado o imaginado nuevas actividades (la fabricación de juguetes, los juegos de la pizarra, que niños creen sus propios juegos…), se han distribuido los recursos del aula en función de los rincones y se ha conseguido una organización temporal flexible.

Ello ha permitido eliminar algunos problemas:

_ Jugar sin atender a tiempos ni espacios; cogían un juguete de la estantería y se ponían a jugar, sin más.

_ No hacer los deberes por sí mismos; estaban acostumbrados a que se los resolvieran (con el perjuicio académico que esto causa, no de inmediato, sino a medio plazo). Sólo importaba que los niños se fueran con todos los ejercicios hechos y con todos los ejercicios bien hechos. A la hora de las tareas escolares hay que estar a su lado, pero aclarándoles las dudas y animándoles a razonar (Vigotsky, Ausubel).

_ Comer chucherías frecuentemente. Algunos, incluso, no hacían los deberes si no tenían golosinas al lado del material escolar.

_ Muchos niños practicaban, casi a diario, caprichosamente, la misma actividad. Por ejemplo, había un niño al que le gustaba la música “maquinera” y, después del patio, sólo se dedicaba a escucharla, sin dedicarse al juego simbólico, a los juegos de mesa o a las construcciones. La mayoría de las niñas se pasaban la tarde bailando y cantando las canciones de una serie de televisión.

_ Carecían de autonomía, sobre todo, para recoger y cuidar sus cosas y guardarlas en sus mochilas (que colgaban del respaldo de la silla, no del perchero, para que así, la persona a su cargo, las fuese metiendo a medida que se iban terminando los deberes).

En la ludoteca se ha llegado a los siguientes logros:

_ Organizar los recursos materiales y las actividades en rincones.

_ Flexibilizar el tiempo, atendiendo a la necesidad del juego libre y de las tareas escolares.

_ Aprender mediante el juego, incluyendo contenidos culturales en determinadas actividades lúdicas (sopas de letras en las que hay que buscar nombres de escritores, de ciudades…; la manualidad y el juego del sistema solar; estudio de los animales mediante el juego de “El arca de Noé” o el juego consistente en ubicarlos en su hábitat ), fomentando la escritura y la lectura (carta del día de la madre, escritura de versos de famosos poetas, hacer un cómic, redactar un cuento, etc.),enseñando los números por medio de juegos (“LOS NÚMEROS”) o fichas, practicando técnicas como la papiroflexia o la pintura con pincel, etc.

_ Potenciar la creatividad a través del juego libre, del dibujo sobre folio en blanco y de la invención de juegos nuevos por parte de los niños.

_ Desarrollar la autonomía y la responsabilidad cuando hacen los deberes y cuando recogen sus propios objetos y los de la ludoteca.

_ Enseñar las normas de comportamiento mediante la práctica, aprovechando el conflicto para corregir la conducta y fomentar valores que faciliten la convivencia. No basta con colgar una cartulina con las normas escritas.

_ Enseñar a gestionar la libertad en el momento de tomar decisiones.

_Reducir el consumo de golosinas, permitiéndolas sólo en el patio y en las fiestas y celebraciones.

_ Reducir el tiempo dedicado a actividades que invitan a la pasividad, impidiendo la interacción entre iguales: videojuegos y DVD.

_ Emplear la pizarra como recurso lúdico.

_ Organizar fiestas y celebraciones.

_ Fabricar juguetes.

_ Establecer criterios para hacer las manualidades.

_ Potenciar las habilidades cognitivas a través de los juegos de lógica.

_ Implantar el juego libre dentro del aula (no sólo en el patio) creando un espacio específico para ello, donde niños juegan espontáneamente, poniendo en marcha su imaginación.

_ Permitir la movilidad en el aula, despejando el espacio delante de la pizarra y utilizando el rincón para el juego libre y simbólico. No es conveniente que estén todo el tiempo sentados igual que en el colegio. Además, en este espacio, también se han desarrollado algunos de los juegos de clase (adivinar por gestos, la gallinita ciega, el juego de las sillas…) por lo que las actividades dentro del aula no quedaron reducidas sólamente a las que se llevaron a cabo en los rincones.

_Crear listas de juegos (de patio, de clase, de pizarra) que facilitan la organización y la toma de decisiones en el momento de elegir la actividad lúdica.

Aparte, creo conveniente resaltar lo siguiente:
  1. Cuando se abrió la ludoteca por primera vez estaba todo por hacer: se partió de cero. Después de seis meses, había dos aulas a las que acudían entre doce y veinte niños a cada una de ellas, disparándose la demanda en verano hasta tal punto que hubo que habilitar aulas en el colegio Padre Manjón y contratar a más profesores. Las aulas también se llenaron de recursos y juguetes, y se estableció una organización y una metodología que atendía a criterios pedagógicos. Este primer y decisivo impulso contribuyó a que la ludoteca se siga manteniendo en el tiempo.
  2. Aunque desde un primer momento tuve en cuenta objetivos, organización, metodología, actividades… (en cuyo desarrollo busqué la colaboración de mis compañeros) no los explicité hasta el año 2011, cuando dejé en el ayuntamiento la memoria escrita de mi actividad, la cual constituye la base del presente documento. Después de esto, ahora, para trabajar en la ludoteca, se pide una “programación de la organización” con introducción, objetivos, contenidos (actividades) y temporalización (organización temporal).
En definitiva, se ha multiplicado la oferta lúdica con fiestas, juegos en clase, juegos en el patio, manualidades, etc.; se han organizado las actividades, el tiempo y el espacio; se han fomentado normas y valores; se ha conseguido que los niños y niñas sean más independientes y responsables; y lo más importante: HAN DISFRUTADO JUGANDO.

Porque lo importante no es ganar, sino hacer perder al otro”.
(Les luthiers)

Después de la victoria aprieta el casco”.
(Proverbio japonés)


BIBLIOGRAFÍA

-Chicharro Valencia, G. y Muñoz Campos, S. (2008). Papiroflexia. Madrid: Ed. Libro Hobby.
-Coll, C.; Pozo, J.; Sarabia, B.; Valls E. (1992). Los contenidos de la Reforma. Madrid: Ed. Santillana.
-Coronado Gámez, L.; Hita Mochón, V.; García Vílchez, M. J.; Morales Moya, F.I. (2010). Aprende jugando. Granada: Fresolina Editorial.
-Ferland, F. (2005). ¿Jugamos? Madrid: Ed. Narcea.
-Ibáñez Sandín, C. (2008). El proyecto de Educación Infantil y su práctica en el aula. Madrid: Ed. La Muralla.
-Navarro, A. (2008). Cerebro en marcha. Madrid: Ediciones SM.
-Ortega, R. (2003). El juego: la experiencia de aprender jugando. Málaga: Ediciones Aljibe.

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