martes, 28 de mayo de 2019

Dílar andas nuevas Virgen de las Nieves

DÍLAR - AÑO 1886 

La virgen de las Nieves, Patrona de Dílar, estrenó las andas nuevas de plata en 1886.


Excursión a Sierra Nevada en 1927

Recortes de prensa de 1886:
 





Pedro de Ursúa Inés de Atienza Alhama Santa Fe Bogotá Nuevo Reino de Granada

EL DORADO
PEDRO DE URSÚA - INÉS DE ATIENZA
(Investigación con la colaboración de la historiadora Mayte Díez Martín)


       Diego de Zamora, vecino de Alhama de Granada, tío político de la hija de Pedro de Ursúa.

      Pedro de Ursúa e Inés de Atienza fueron padres de Juana Bautista de Ursúa.



Juana Bautista de Ursúa contraerá matrimonio con Gaspar López de Zamora.

Gaspar López de Zamora

Partida bautismo de Gaspar López de Zamora
Archivo Diocesano Valladolid



       Gaspar López de Zamora fue hijo de Gaspar López Sastre y de Gregoria de Zamora, todos naturales de Valladolid.



      Gregoria de Zamora, natural de Valladolid fue hija de Sebastián de Zamora el cual tuvo el Oficio de Abastecimiento de la ciudad de Valladolid y de María López, ambos de Valladolid.

     Gregoria de Zamora fue hermana de Diego de Zamora, el primero que de este apellido llegó a Alhama de Granada en 1556.


Partida bautismo de Diego de Zamora, el primero que con este apellido
se instaló en Alhama de Granada. (Archivo Diocesano de Valladolid)




















domingo, 26 de mayo de 2019

mariana pineda

26 de mayo ejecución
de
 Mariana Pineda


Mariana Pineda se encuentra enterrada en la Catedral de Granada. 

Todos los años el 26 de Mayo se abre la cripta donde se encuentra la tumba de Mariana.





viernes, 24 de mayo de 2019

Rafael Pérez del Álamo Revolución Loja Poniente del Reino de Granada

José Antonio Espejo Zamora

Testamento del matrimonio:

 Rafael Pérez del Álamo y de Regina Ortiz Romero

Milicianos Guerra Civil en Loja
Entre la Revolución de Pérez del Álamo y la Guerra Civil un abismo.


Signatura: en el próximo número de la Revista Çibdad.


Revista Çibdad

D. Rafael Pérez del Álamo y Dª Regina Ortiz y Romero, su testamento.
        En el nombre de Dios Omnipotente, amén; Notorio y manifiesto sea a todos los que la presente pública escritura de testamento vieren cómo nos, D. Rafael Pérez Álamo, natural y vecino que soy de esta ciudad, hijo legítimo de D. Manuel y de Dª Josefa y Dª Regina Ortiz y Romero, de igual naturaleza y vecindad, hija legítima de D. Félix y de Dª María de los Dolores, difuntos, hallándonos buenos y sanos y en nuestro entero y cabal juicio, memoria y entendimiento natural tal cual Dios Nuestro Señor se ha servido darnos, creyendo y confesando como primeramente creemos y confesamos en el alto y soberano Misterio de la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas que aunque realmente distintas son un solo Dios y Verdadero y en todos los demás Misterios y Sacramentos que tiene, cree, enseña y confiesa Nuestra Santa Madre Iglesia Católica, Apostólica, Romana bajo cuya fe y creencia vivimos y protestamos vivir y morir como católicos y fieles cristianos que somos, tomando por nuestra intercesora y protectora a la siempre Virgen e Inmaculada Reina de los Ángeles, María Santísima Madre de Dios, Señora Nuestra; al Santo Ángel de Nuestra Guarda, a los de nuestro nombre y devoción y a todos los demás de la Corte Celestial, para que impetren de Nuestro Señor y Redentor Jesucristo que, por los infinitos méritos de su preciosa vida, pasión y muerte,  nos perdone todas nuestras culpas y lleve nuestras almas a gozar de su beatífica presencia; temerosos de la muerte que es tan natural y previa a toda criatura humana, siendo incierta su hora, para estar prevenidos con disposición testamentaria cuando llegue y no tener cuidado alguno temporal que nos obste pedir a Dios de todas (…) la remisión que esperamos de nuestros pecados, hacemos y ordenamos este nuestro testamento en la forma siguiente:
        Primeramente, encomendamos los espíritus a Dios y el cuerpo mandamos a la tierra, de cuyo elemento fue formado queriendo que verificado nuestro fallecimiento, nuestros cadáveres amortajados de la manera que tengan a bien los albaceas que hemos de nombrar, sean conducidos al panteón público de esta ciudad, siendo nuestro entierro, el de mí, el otorgante, simple, y el de yo, la otorgante, de la clase de acompañado.

Panteón Narvaez Loja
        
       Mandamos: que el día del fallecimiento de cualquiera de nos, si fuere hora de celebrar los Divinos oficios y si no, en el inmediato, se diga una misa de réquiem cantada con vigilia y novenario de rezadas.

José Montero Corpas y José Arenas historiadores
        
Mandamos: que (…)
        Declaramos estar casados y velados legítimamente según Orden de Nuestra Santa Madre Iglesia, de cuyo consorcio hemos tenido siete hijos, de los cuales sólo viven en la actualidad cuatro y son a saber: Dolores, Josefa, Baldomero y Rafael Pérez Ortiz, que se encuentra en la edad de la infancia.

        También declaramos que al contraer nuestro citado enlace, yo, el D. Rafael Pérez, que a favor de mi esposa, la Dª Regina, le correspondiente Carta de Dote de los bienes que aportó a él, cuya cuantían consta de dicho documento que pasó ante D. Manuel Caro y Nogales, escribano de este número, en cuyo oficio se encuentra protocolado y demás bienes o aportaciones que la referida mi esposa ha hecho después a esta sociedad aparecen también en la referida escritura en las particiones efectuadas por el óbito de sus padres; y yo, la Dª. Regina, que el D. Rafael Pérez, mi esposo, aportó a nuestro matrimonio como unos dos mil quinientos reales, (…) es la ropa de su uso y herramientas propia de su oficio sin que le otorgara en dicha fecha sus despieces documento que la acredite.

Guardia Mora entrando en Loja durante la Guerra Civil
        
       Así mismo, declaramos, que lo que debemos y nos deben, consta lo primero de instrumentos públicos y privados y lo segundo del libro de cuentas que yo, el otorgante, llevo para el gobierno de mi casa y establecimiento.

        También declaro yo, la Dª Regina, que entre los bienes que heredé al fallecimiento de mi citada madre Dª Dolores Romero, se encuentra una huerta de tierra de riego de cabida de cinco aranzadas, situada en el Partido de la Fuente Santa, de este término, y la casa de su habitación, cuyas piezas han sufrido desde la época de su adjudicación hasta el día ventajosas mejoras a consecuencia de haber gastado en la primera tres mil quinientos cincuenta reales en despedregar sus tierras; dan parte de riego a las mismas y le echamos barrenos a varios tajos que en ella había, reduciéndolos por este medio a cultivo, así como también en hacer plantaciones y otras varias mejoras y en la segunda tres mil cuatrocientos cincuenta reales en poner puertas nuevas en todas sus habitaciones por estar viejas e inservibles las que tenía, establecer una fuente de agua dulce y corriente y hacerle otras varias reparaciones que indispensablemente necesitaba; todo lo cual declaro que se tenga en cuenta y en nada menoscabe y perjudique los derechos de mi marido.

Iglesia Mayor Loja tras la Guerra Civil

        Yo, la otorgante, en uso de las facultades que el derecho me concede, dejo por vía de mejora a legado según más haya lugar, al hijo menor que quede de mi citado matrimonio, ocurrido mi fallecimiento, la cantidad de mil reales de vellón por una sola vez que se le pagarán en dinero efectivo, cuyo legado se sacará o extraerá precisamente del tercio de mis bienes y no del quinto del cual voy a disponer ahora.

        Y usando también de dichas facultades, yo, la referida Dª Regina, para dar una prueba a mi esposo D. Rafael del cariño que le tengo, le lego en usufructo el quinto de mis bienes, cuyo importe se le dará a consignación en la casa que actualmente habitamos en la calle Carrera de esta población, para que durante los días de su vida lo goce y disfrute y por su muerte pase por iguales partes en plena posesión y propiedad a mis cuatros hijos y a los que en la sucesivo tuviere de mi actual matrimonio entendiéndose que si alguno de ellos siendo (,,,), tuviere el mismo ejercicio que su padre, ha de tener derecho, pagar o satisfacer a los demás por su valor, la parte de casa que se (…) uso corresponda con el fin de que puede, formen en ella su establecimiento.

        Yo el D. Rafael Pérez usando también de las facultades que el derecho me concede y en prueba del mucho amor y cariño que a mi esposa, la Dª Regina Ortiz, profeso, lego a ésta, libremente, el quinto de mis bienes o la cantidad de cinco mil reales, quedando a su elección una cosa u otra, según más le conviniese.

Santa Catalina Loja

        Y en ejercicio del mismo derecho, yo, el otorgante, nombro por tutora, curadora y legítima administradora de la persona y bienes de mis cuatro referidos hijos y de los que en lo sucesivo tuviere a su madre, la Dª Regina Ortiz y Romero, y a falta de ésta, a mi hermano D. Juan Antonio Pérez del Álamo; y en su defecto, a D, Mariano López Castellanos, ambos de esta vecindad, a los cuales, atendiendo a la capacidad y buen concepto que me merecen, les consigno y señalo (…)

Antigua Estación Loja

        Y para cumplir y pagar este nuestro testamento y lo en él contenido, nos nombramos mutua y recíprocamente por albaceas testamentarios, ejecutores y cumplidores de él, el uno de la otra y éste de aquél y para que lo sea entre ambos, elegimos además por tales a los referidos Juan Antonio Pérez y Álamo y a D. Mariano López Castellanos, a los cuales, juntos y a cada uno de ellos in solidum, nos damos y les conferimos el poder y facultad que según se requiere para que, sucedidos nuestros fallecimientos y el de cada uno de nos, entremos y entren en nuestros bienes y caudal y de ellos…

        Y en el remanente que quedare y fin de todos nuestros bienes, títulos, derechos…, nombramos por nuestros legítimos y universales herederos en todos ellos a los referidos nuestros cuatro hijos Dolores, Josefa, Baldomero y Rafael Pérez y Ortiz, para que todo ello lo lleven, gocen y hereden íntegramente por iguales partes con la bendición de Dios y la nuestra, por cuanto no tenemos otros herederos forzosos, descendientes en grado tan próximo mas que los susodichos.
Virgen del Carmen parroquia San Gabriel Loja desaparecida Guerra Civil
        Y por el presente, revocamos, anulamos y damos por ningún valor ni efecto todos y cualesquiera testamento, codicilo y poderes...

        …en la muy noble ciudad de Loja, en ella, a tres de noviembre de mil ochocientos cincuenta y nueve, en cuyo registro firmamos siendo testigos por nos, llevados y rogados al efecto D. José Rojas y Fabre, D. Pedro Fabre Peñalver y Eduardo Castellano Corrales, vecinos de esta expresada ciudad y yo, el escribano, que doy fe conozco a los testadores; entre líneas; de nos; vale.
Firmas.
Antigua casa parroquial de Santa Catalina Loja

viernes, 17 de mayo de 2019

Alhama Granada corrupción comisión regia terremotos Andalucia?



Signatura: Periódico La Política, sábado 4 de junio de 1887
“La Comisaría Regia:
        De Alhama nos dirigen la siguiente carta, que con gusto insertamos, por la justicia que entendemos asiste a su autor, y porque es una prueba más de los cargos que, a nombre de queridos amigos nuestros, hemos formulado y están y quedarán en pie contra la Comisaría Regia que con tan poco tino ha procedido en el desempeño de su delicado cometido.
        <<Sr. Director de La Política.
Muy señor mío y de mi especial consideración: cuando a raíz de los terremotos de 1884 acudían a visitar las ruinas de Alhama multitud de comisiones de España y del extranjero, todas las miradas se fijaban en los restos de la fachada de una casa principal que existió en el callejón de Molinos; asentada aquella sobre el tajo que bordea la ciudad, desapareció en su mayor parte la inolvidable noche del 25 de diciembre, y hasta hace poco tiempo, todos hemos podido ver en el olivar que hay a su espalda, las inmensas moles de piedra que la arrastraron en su caída.
        El ministro de la Gobernación en aquella época, Excmo. Sr. D. Francisco Romero Robledo, que acompañaba a S. M. el rey D. Alfonso XII en su peregrinación a los pueblos destruidos, manifestó delante de muchas personas y a la vista de los pequeños vestigios que aún quedaban de la casa de que hablamos: <<el dueño de esta casa, si vive, es acreedor a una gran indemnización>>. Esto mismo decían todas las comisiones que vinieron, y de idéntico modo lo manifestaban los vecinos de Alhama, sin distinción de clases, asegurando en todos tonos que su convecino D. José Branchat Gómez era sin disputa el que había sufrido más perdidas con los terremotos, pues a más de la casa mencionada y en la cual vivía, había perdido otra en la misma calle, otra en la calle Llana, otra en el huerto de San Diego, y finalmente, grandes desperfectos en la casa cortijo del Navazo, en este término municipal.
        Hecha solicitud por el interesado a la Comisaría Regia, para que lo declararan acreedor a indemnización, ordenó aquella a sus dependientes justipreciaran las cinco fincas antas nombradas, lo que tuvo efecto dándoles de valor más de once mil pesetas, según de público se dijo.
        Hace un año, poco más o menos don José Branchat fue llamado por la Secretaría del Ayuntamiento, y se le hizo saber que la Comisaría Regia había ordenado se le indemnizase por la casa huerto de San Diego, completamente destruida y que se componía antes de los terremotos de ocho o nueve habitaciones o dependencias con alto y bajo, la cantidad de 1.280 reales, y por los desperfectos sufridos en la casa cortijo del Navazo, 240 reales, haciendo caso omiso de las otras tres casas destruidas.
        La equivocación en las dependencias de la Comisaría Regia, y no a otra cosa, atribuimos esta resolución de la misma; y en tal sentido, recurrí nuevamente al excelentísimo señor Comisario Regio, suplicándole, por medio de solicitud, se justipreciaran las fincas y se me indemnizara en justicia, pues con 380 reales que aquel día me entregaron como cuarta parte de ambos indemnizaciones, no había ni para principiar a abrir los cimientos para la obra de una de las fincas; buena prueba de ello era el haber gastado hacía poco tiempo cerca de seis mil reales en arreglar os desperfectos que ocasionaron los terremotos en la casa-cortijo del Navazo, obra que hizo el maestro D. Manuel Guerrero Castillo.
        Al poco tiempo, y como accediendo a mi solicitud, se presentó en la casa-cortijo del Navazo, donde habito a la sazón, el Sr. D. Francisco Letté, delegado facultativo de la de la Comisaría Regia, el que justipreció los daños y desperfectos causados por los terremotos en la mencionada casa-cortijo de San Diego, de la que informó hallarse completamente destruida, y por consiguiente, sujeta a toda la mayor indemnización que marca la ley ofreciéndome dicho Sr. Letté, en presencia de mis criados y del dependiente del Municipio que acompañaba a dicho señor, que hablaría con su padrino el señor Comisario y le manifestaría la injusticia tan notoria que por falta de pericia en los tasadores se había cometido conmigo.
        Esperando siempre un resultad bueno y justo, como me aseguró D. Francisco Letté, dejando transcurrir los meses y los días, y hago con fecha 6 de mayo nueva solicitud al señor Comisario Regio, suplicando o que se me indemnizara con arreglo a lo justipreciado por el delegado facultativo, o que se tasaran nuevamente las fincas, y con su resultado se me indemnizase en justicia.
        No se esperó mucho tiempo la superior resolución; a los cuatro días el señor Alcalde de Alhama me dirige un oficio cuya parte dispositiva dice así: <<El Excmo, señor comisario regio, en comunicación de ayer, dice a esta Alcaldía: Sírvase V.S. notificar a D. José Branchat y Gómez, de esa vecindad, que no procede se le otorguen nuevos auxilios, por haber recibido ya de la Comisaría regia por las fincas que posee más de tres mil pesetas, no sólo en vales para la reparación de algunas, sino en una casa del Hoyo del Egido. Y lo participo, etc.>>
        No son necesarios grandes esfuerzos de imaginación para probar la marcha anómala de la Comisaría Regia en este asunto; el sencillo relato de él, las vicisitudes y peripecias por que ha atravesado, llevan al ánimo de cualquiera el triste convencimiento de que dicha Comisaría no está a la altura de su misión, y por consiguiente no llena por completo los altos fines a que está llamada.
        Tasase las fincas casa cortijo del Navazo, y casa huerto de San Diego, la primera en 240 reales, de los que el interesado ha percibido 60 reales o sea la cuarta parte; y la segunda en 1.280 reales, de los que entregaron al interesado 320 reales. Si la Comisaría Regia tenía bastante confianza en la rectitud, probidad y competencia de los peritos que hicieron esta tasación; si la Comisaría Regia sabía a ciencia cierta que esta tasación era justa y legal, ¿por qué accedió a la solicitud del interesado, mandado al Delegado Facultativo D. Francisco Letté a que justipreciara nuevamente esas dos fincas? ¿Por qué, entonces como ahora, al pedir el interesado limosna a la caridad no se le dio con la puerta en las narices?
        Tenemos, pues, que el propietario don José Branchat y Gómez ha recibido de la Comisaría Regia, por una sola ve, la cantidad de 380 reales; de ellos 60 por la casa cortijo del Navazo, y 320 reales por la casa huerto de San Diego, completamente destruida, y las ocho o nueve habitaciones con alto y bajo de que constaba en el suelo: acerca de la primera, el maestro de obras D, Manuel Guerrero Castillo podrá decir cuantas cantidades de a 60 reales habrá importado medio arreglarla para que no se viniera toda abajo: con respecto a la segunda, allí está de la misma manera que quedó en la noche del 25 de diciembre de 1884, y allí estará para feliz recordación, pues con 320 reales, bien sabe la Comisaría Regia que muy poco puede hacerse; es decir, ni aun una casita suiza, siquiera sea de poco ámbito.
        Pero, para que la Comisaría Regia sea anómala en todo, tenemos que al mismo D. José Branchat Gómez le correspondió como recompensa de tres casas destruidas que valían mas de 10.000 pesetas, una en el Hoyo del Egido, de la cual debiera estar en posesión desde 1º de marzo, día en que bajo la presidencia del señor Juez de Instrucción y en presencia del Ayuntamiento en pleno, entregaron todas las llaves a los nuevos propietarios.
        Pero por más gestiones que ha practicado el interesado, nada ha podido conseguir, y ve con profunda indignación que su nueva casa se encuentra habitada por dependientes de la Comisaría Regia, que muy bien pudieran vivir en cualquier posada o fonda de Alhama, en donde estarían mejor alojados, y de ese modo el propietario podría o vivir su casa, o aprovecharse de sus alquileres, que es muy justo.
        Todo va bien, perfectamente bien, ¡feliz nación!, dicen en Madrid altos empleados después de un opíparo banquete; y todos los días vienen las columnas de la Gaceta llenas con los nombres de las fincas embargadas a los propietarios por que no pueden pagar las contribuciones y demás impuestos. Todo va bien, perfectamente bien, dirán los empleados de la Comisaría Regia, que hasta el pasado abril han cobrado por sus sueldos cerca de millón y medio; y en Alhama todos los vecinos se quejan, todos murmuran, porque, con muy raras excepciones, leas han ocurrido lo que a D. José Branchat y Gómez, que habiendo perdido por completo cinco fincas que valían algunos miles de duros, ha recibido, si quieren dársela, una casita suiza con mucho ámbito en el Hoyo del Egido, y 380 reales en dinero.
        Aprovecho esta ocasión para ofrecerme de V. a su más atento amigo s.s.q.b.s.m.
José Branchat Gómez.”


viernes, 10 de mayo de 2019

Granada presentación revista historia Çibdad

Presentación de la revista Çibdad en Granada

Próxima presentación en Alhama de Granada
 Lunes 13 de mayo a las 20:30 en el Carmen