miércoles, 25 de enero de 2023

Pío Baroja El árbol de la ciencia



El árbol de la ciencia 

Pío Baroja


José Antonio Espejo Zamora



Sin duda no los jubilaban por sus influencias y por esa simpatía y respeto que ha habido siempre en España por lo inútil”.



Por el título parece que nos encontramos ante una defensa de la ciencia y del racionalismo como único horizonte del hombre; sin embargo, se trata de todo lo contrario. Sin duda, no es un libro para la gente acostumbrada a aplaudir siempre al hombre más fuerte, pues para ellos, El Árbol de la Ciencia, como dice Stendhal en Rojo y Negro, “estaría para siempre perdido para la gente sensata y moderada, que es la que distribuye, la buena consideración en el Franco Condado. De hecho, esa gente sensata ejerce aquí el más cargante despotismo; es a causa de esa fea palabra por lo que la estancia en las ciudades pequeñas es insoportable para quien ha vivido en esa gran república que se llama París. La tiranía de la opinión, ¡qué opinión!, es tan tonta en las pequeñas ciudades de Francia como lo es en las de los Estados Unidos de América…” y podría añadir como en España; es más, recuerdo una mañana desayunando en Bibarrambla en pleno s. XXI con un neurólogo, quien afirmaba que sólo creía en lo que veía y tocaba; yo callaba mientras me sentía feliz de poder tomar café con un hombre del s. XIX.




       La superación del carácter dogmático de la ciencia no es una tragedia sino una liberación tanto para la ciencia que puede seguir su camino en su ámbito como para el hombre; en esta sensibilidad encontramos también a Miguel de Unamuno desde finales del s. XIX; en palabras de don Pío: “La dictadura científica que Andrés (Hurtado) pretendía ejercer no se reconocía en la casa”. Que ellos detectaran tempranamente que el hombre y la sociedad es más que el racionalismo y aunque Pío Baroja y Unamuno, entre otros, lo expresaran en sus obras y éstas fueran leídas y ellos escuchados; no se siguió, ni para la masa de gente ni para los hombres de la política, las consecuencias que el fracaso del racionalismo como instrumento político comportaba; esta sordera conllevó la construcción social de la Alemania de Hitler y la Unión Soviética de Stalin y dos guerras: la mundial y la española. Así, el premio Príncipe de Asturias, Zygmunt Bauman, en su libro Modernidad y Holocausto, compara a la sociedad fruto del racionalismo con un jardín perfectamente diseñado del cual hay que ir arrancando todas las malas hierbas; de igual manera, en una sociedad perfecta, hay que ir eliminando a toda persona que no encajen con el diseño científico de la sociedad.


El árbol de la ciencia, si bien es cierto se ha clasificado por sus comentaristas entre los pesimistas de la generación del 98, se sitúa igualmente entre la literatura europea del siglo XX extremadamente angustiosa, consecuencia normal cuando la vida se ve como algo absurdo; recordemos la obra Albert Camus o el Lobo Estepario de Hermann Hesse; si bien Baroja no fue el maestro de estos autores, todos ellos parecen beber de las mismas fuentes, aunque Pío se adelantó a todos ellos.


En esta obra de Baroja, la angustia no surge por la pérdida de colonias ni por la toma de conciencia por parte de los españoles de su situación en el contexto internacional, como tantas veces nos han indicado en la escuela; más bien esta sensación de falta de sentido de la vida conecta con lo que se está viviendo entre algunos de los intelectuales europeos.


Europa, durante el siglo XVIII y primera parte del siglo XIX, vivirá entusiasmada por el descubrimiento del racionalismo y el método científico como el camino cierto que provocará el progreso ininterrumpido en todos los ámbitos de la vida; la economía, la sanidad, las relaciones sociales, etc…, se verán enriquecidas por estas ideas racionalistas; el problema estriba en que el progreso provocó la mejora en muchos aspectos; sin embargo, fue la vida misma la que se vio perjudicada, “-Sí -contestó Iturrioz-; la ciencia arrolla esos obstáculos y arrolla al hombre. -Eso en parte es verdad -murmuró Andrés paseando por la azotea”. En el capítulo IV se confrontarán dos visiones distintas: el racionalismo, representado por Kant y defendido por el protagonista de la novela, Andrés Hurtado, y Schopenhauer, con la exaltación de la voluntad frente a la razón como fundamento de la vida; el filósofo alemán adquiere su voz en la novela por boca de Iturrioz, tío del protagonista; aunque a lo largo de la novela quien encarna la visión de Schopenhauer es Andrés Hurtado y aunque éste no está tampoco lejos de Nietzsche, sorprende que el único momento en que es feliz es cuando contrae matrimonio con Lulú y su vida se convierte en algo aparentemente convencional contradiciendo a los dos filósofos de la voluntad; recordemos la animadversión de Schopenhauer hacia la mujer. El momento en que se declara en paz por primera vez tras su boda en una iglesia nos recuerda al artículo de Simone Weil, Formas implícitas de amor a Dios, cómo la persona ama a Dios cuando ama a otra persona a través de la amistad, del matrimonio etc… vivir amando y siendo amado se convierte en la novela en el pequeño paraíso donde el ser humano se siente realizado. 




El racionalismo comienza a balbucear con Descartes con su pienso luego existo pero será el discurso del físico Newton el que hará despertar en el mundo filosófico su deseo de utilizar el método de la física y de la matemática como modelo para filosofar; Kant desarrolla su pensamiento en este horizonte y en ese intento racionalista seguirá a través del pensamiento de Hegel, Marx, etc…; ante este camino, se desarrollará una reacción contra el racionalismo con el romanticismo, Schopenhauer, Nietzsche; así a principios del XX, cuando en 1911 se publica El árbol de la ciencia el racionalismo intelectualmente estaba superado, no así a nivel político ni a nivel popular.







La modernidad resquebrajada en sus fundamentos durante el s. XX no es fruto de las elucubraciones de cuatro filósofos y otros tantos literatos; el discurso moderno conlleva un modelo económico y político; la vida, la sociedad descrita por Baroja es fruto de dichos modelos: “A pesar de estas tendencias enfrentadoras, durante muchos días estuvo Andrés impresionado por lo que dijeron varios obreros en un mitin de anarquistas del Liceo Ríus. Uno de ellos, Ernesto Álvarez, un hombre moreno, de ojos negros y barba entrecana, habló en aquel mitin de una manera elocuente y exaltada; habló de los niños abandonados, de los mendigos, de las mujeres caídas…  Cuando exponía sus ideas acerca de la injusticia social, Julio Aracil le salía al encuentro con su buen sentido: -Claro que hay cosas malas en la sociedad -decía Aracil-. ¿Pero quién las va a arreglar? ¿Esos vividores que hablan en los mítines? Además, hay desdichas que son comunes a todos; esos albañiles de los dramas populares que se nos vienen a quejar que sufren el frío invierno y el calor del verano, no son los únicos; lo mismo nos pasa a los demás… -Si quieres dedicarte a esas cosas -le decía-, hazte político, aprende a hablar… Claro que toda reforma en un sentido humanitario tenía que ser colectiva y realizarse por un procedimiento político, y a Julio no le era muy difícil convencer a su amigo de lo turbio de la política… Se iba inclinando a un anarquismo espiritual, basado en la simpatía y en la piedad, sin solución práctica ninguna… La lógica justiciera y revolucionaria de los Saint-Just ya no le entusiasmaba, le parecía una cosa artificial y fuera de la naturaleza. Pensaba que en la vida ni había ni podía haber justicia. La vida era una corriente tumultuosa e inconsciente donde los actores representaban una tragedia que no comprendían, y los hombres, llegados a un estado de intelectualidad, completaban la escena con una mirada compasiva, y piadosa.


El siglo XIX, en el que todavía viven algunos, atacó de forma muy dura a la Iglesia Católica, teniendo la burguesía con su racionalismo la habilidad de ser verdugo y pasar por víctima; así el profesor norteamericano  Christopher A. Ferrara, en su libro La Iglesia y el liberalismo ¿Es compatible la enseñanza social católica con la Escuela Austriaca?, afirma: “Este proceso siempre fue básicamente el mismo: robar a la Iglesia para dar a los ricos… En resumen, el capital de los primeros capitalistas ingleses se obtuvo en gran parte por un latrocinio estatal a gran escala, por culpa del cual el pueblo común fue separado de la tierra y por tanto de los medios de producción, obligándolos, entonces, a ir a las fábricas de la Revolución Industrial para conseguir el sustento. Incluso aquel firme defensor protestante de la Revolución Industrial, T.S. Ashton, se vio obligado a reconocer la verdad: Desahuciados de sus casas, que fueron luego derruidas, ellos (los campesinos desposeídos) se aglutinaron en lugares donde las tierras estaban aún abiertas o se dedicaron a deambular como pobres. Ellos y sus descendientes contribuyeron en gran parte al cuerpo de los semi-empleados, trabajo ineficiente que iba a turbar la paz de los políticos y administradores de las Leyes de Pobres hasta 1834 y más allá… Éste es el latrocinio estatal de las tierras comunales que creó una gran masa de capital humano -hombres, mujeres y niños- sueldos de hambre; horarios mortales; condiciones laborales viles e insalubres; barcas de la muerte mandadas por rufianes fueron todos resultado de la primigenia intervención estatal por la cual la población de Inglaterra fue desahuciada de la tierra…” en Inglaterra y en el resto de Europa; pero tanto la burguesía como los movimientos sociales, en lugar de autoinculparse o de señalar con el dedo las causas reales de la marginación y explotación del hombre, dirigieron la mirada a la Iglesia culpándola, cuando en realidad ella fue una de las grandes víctimas; aun hoy algunos profesores, incultos o interesados, siguen enseñando de forma poco clara el pasado.




Si la Iglesia Católica fue debilitada tanto a nivel económico como en su credibilidad, conforme avanzaba el desarrollo del capitalismo burgués y el racionalismo se fijaba la idea de progreso ininterrumpido que nos ha ido conduciendo a lo que hoy se llama cambio climático y del que el sistema económico también sabe sacar partido a la vez que culpa al ciudadano, al individuo por sus usos y costumbres; ellos nunca son responsables; si la idea de progreso ininterrumpido se ha visto falsa como elemento salvador  al mostrar que no siempre se progresa sino que a veces el progreso realmente es un retroceso, el paraíso, fruto del progreso, siempre se sitúa en un futuro que no termina de llegar y desde luego la salvación no sería para todos; no es lo mismo ser belga que del Congo Belga. El conocimiento, tal y como lo concibe el racionalismo, exige, en un primer momento, deconstruir, para más tarde, construir, deshacer. Baroja, en el libro que nos ocupa, lo describe: “Jaime Massó… Sin ser inteligente, sentía tal curiosidad por el funcionamiento de los órganos, que si podía se llevaba a casa la mano o el brazo de un muerto, para disecarlos a su gusto. Con las piltrafas, según decía, abonaba unos tiestos… Otra cosa caracterizaba a Massó; su wagnerismo entusiasta e intransigente…”; pienso que abonar las macetas con restos humanos o hacer jabón con ellos debe ser propio de los wagnerianos. La Iglesia Católica convocará el Concilio Vaticano I para contrarrestar la dinámica racionalista; y como siempre, la Iglesia vuelve a anticiparse y acertar; es verdad: según mi recuerdo en la Facultad de Teología de Granada, nos ridiculizaban este concilio con el objeto de reivindicar el Vaticano II, pero ocultaban a qué respondía el concilio del siglo XIX.





Pío Baroja retrata muy bien al hombre del siglo XX, desprovisto de asideros; la religión y la ciencia han quedado desacreditadas; al hombre, sin Dios y sin proyecto humano, no le queda más remedio que convertirse en un vagabundo que busca sobrevivir. Ernst Cassirer, en su libro Filosofía de la Ilustración, citando a Goethe, dirá: “La frase de Goethe acerca de la fe y de la incredulidad muestra también su profundidad y verdad con respecto a la Ilustración. Cuando señala que el conflicto entre la fe y la incredulidad constituye el tema más hondo y hasta el único de la historia universal y humana y cuando añade que todas las épocas en que domina la fe son espléndidas, tonificadoras fecundas para el mundo coetáneo y para la posteridad, mientras que aquellas en que triunfa la incredulidad se disipan ante la posteridad porque nadie puede satisfacerse con el conocimiento de lo estéril…



El profesor Antonio Regalado, experto en Pío Baroja, en su estudio sobre Calderón de la Barca, apunta a una modernidad con raíz española perdida en favor del pensamiento alemán: “Calderón se nos presenta tenaz y profundo, oponiendo la menesterosidad del ser al optimismo de la ontoteo-logía y cuestionando el principio de razón suficiente, que nada es sin razón, enunciado formalmente por Leibniz, aunque implícito y operante desde los comienzos de la metafísica occidental e imprescindible fundamento de la fe en la razón. El dramaturgo gustó de la palabra abismo…para reflejar el vértigo del desamparo, vacío de toda razón y desvelador de la inefable presencia del misterio. En el teatro sagrado, el hombre descubre el deus absconditus agazapado en el tenebroso abismo interior; en el drama profano, borradas las huellas del dios escondido, sólo la muerte, el no ser, la nada… Descartes, su coetáneo, inaugura la filosofía moderna fundamentándola en el cogito ergo sum, el primero y el más cierto de los principios. Sin embargo, esa cosa pensante que Descartes identifica con el sujeto… es un ente que está desprovisto de dependencia, de menesterosidad, ya que a la enunciación cartesiana falta la circunstancia o mundo. Calderón parte de una posición análoga, de un sujeto pensante que al pensar conoce, desea, imagina, percibe y siente, es decir, representa, en tanto no sólo se hace presente el objeto sino que se representa a sí mismo representándose en un mundo inseparable de su representar…Ortega y Gasset en su segunda navegación… (afirmará) <<el drama del hombre es en rigor un auto sacramental, un misterio en el sentido de Calderón, es decir, un acontecimiento trascendental>>…

El racionalismo, sin embargo, sigue funcionando,

pero como un neurótico que continuamente se lava

las manos o como un hámster que no para de rodar dentro

de una rueda; así el racionalismo se ve incapaz de dar

salida al hombre.





martes, 17 de enero de 2023

Julio Ramón Ribeyro literatura Gójar

 Literatura

Parroquia de Gójar






Libro: Cuentos.

Autor: Julio Ramón Ribeyro.

Lugar: Salón Parroquial.

Fecha: 29 de enero a las 17:30 horas.



viernes, 6 de enero de 2023

Pedro de Granada Alpujarra Almería Andarax

 

PEDRO DE GRANADA

José Antonio Espejo Zamora

        No hace mucho, en un archivo granadino, encontré el documento por el cual los Reyes Católicos le donaban a Pedro de Granada las tierras en la Alpujarra de Almería (Valle de Andarax); el documento es de 1502. Así mismo, al final, encontraréis cómo en 1883, Rosa Santiesteban y Chinchilla, cuñada de Pastora García Alarcón, asesinada en la granadina calle de la Gloria, donó a Isabel II el retrato de Boabdil.


Real Cédula ganada por don Pedro de Granada, Reyes Católicos1502 (Foto: José Antonio Espejo Zamora)


Real Cédula ganada por don Pedro de Granada, Reyes Católicos1502 (Foto: José Antonio Espejo Zamora)

Real Cédula ganada por don Pedro de Granada, Reyes Católicos1502 (Foto: José Antonio Espejo Zamora).

Retrato de Boabdil

Periódico La Lealtad, Granada 11 de febrero de1883




viernes, 23 de diciembre de 2022

Dílar celebraciones navidad 2022-2023

 NAVIDAD DÍLAR 2022-2023



“…se está cumpliendo aquello que decía Bergson, premio Nobel de literatura…decía: que tenemos un cuerpo muy grande y un alma muy pequeña…Nadie puede vivir sin espiritualidad. La espiritualidad está en todas las personas, en todos los pueblos… G. Scholem en su libro Hay un misterio en el mundo: <<Si el sentimiento de que el mundo esconde un misterio desaparece alguna vez de la humanidad, todo habrá acabado…>>…



Todo lo que nos rodea es misterioso. Poco antes de morir, decía Severo Ochoa: <<siento irme de este mundo sin saber exactamente dónde he estado>>… Pienso, pues, que la espiritualidad es lo contrario de la banalidad. Solía decir y escribir Bloch: <<la sola banalidad no salva>>. La banalidad no tiene ningún carácter salvífico. El auge de la banalidad corre paralelo con la escasez de ofertas de salvación. El mismo Bloch distinguía entre <<Trascendencia, (con mayúscula) y trascender (con minúscula). La Trascendencia, con mayúscula, se refiere evidentemente a Dios y es patrimonio de los creyentes en su existencia…>>…Me impresionó mucho que Habermas, al recibir el premio de los libreros alemanes, no tuviese reparos en aludir a la resurrección de los muertos. Ante él se encontraba el Gobierno alemán en pleno, con el canciller Schoeder a la cabeza. Y nadie se extrañó… como decía el filósofo crítico Max Horkheimer, una política (y una ética) que no conserve en sí un momento de teología se reduce a mero negocio…en Europa la solución tendrá que ser europea. Y, por tanto, al menos culturalmente monoteísta y prevalentemente cristiana. Algo con lo que parece estar de acuerdo J. Habermas:

<<El cristianismo representa para la autocomprensión normativa de la Modernidad no sólo una forma precursora o un catalizador. El universalismo igualitario, de donde proceden las ideas de libertad y convivencia solidaria, así como la forma de la vida autónoma y emancipación moral de la conciencia individual, derechos humanos y democracia, es directamente una herencia de de la ética judía de la justicia y de la ética cristiana del amor. Inalterada en su sustancia, esta herencia ha sido asimilada una y otra vez de manera crítica e interpretada de nuevo. Cualquier otra cosa sería palabrería posmoderna.>>”.

(Manuel Fraijó, Avatares de la creencia en Dios, editorial Trotta. 2016)





jueves, 22 de diciembre de 2022

Navidad Gójar

 NAVIDAD GÓJAR 2022-2023



Cuento escocés del <<Duque de Noruega>>


Un príncipe presenta por el día una forma animal, y sólo de noche tiene forma humana. Una princesa se casa con él. Cansada de esa situación, una noche destruye los restos animales de su marido, y éste desaparece. Entonces ella comienza a buscarlo.


Lo busca incesantemente, atravesando bosques y llanuras. En el curso de esa errante búsqueda, conoce a una vieja que le da tres avellanas maravillosas para que las utilice en caso de infortunio. Luego continúa errante mucho tiempo todavía, hasta que al final encuentra un palacio en el que vive su esposo, el príncipe, con su forma humana. Pero éste la ha olvidado, y dentro de unos días va a casarse con otra mujer. Después de su interminable viaje, la princesa está en un estado calamitoso, llena de harapos. Se introduce en el palacio como moza de cocina. Casca una de las avellanas y dentro encuentra un vestido maravilloso. Ofrece ese vestido a la novia a cambio de que le permita pasar una noche entera con el príncipe. La novia duda, pero, al final, seducida por el vestido, acepta; no obstante, consigue que el príncipe beba un narcótico que le mantiene dormido toda la noche. Mientras duerme, la moza de cocina, que es su verdadera esposa, permanece cantando a su lado: 


¡Qué lejos te he buscado, hasta llegar cerca de ti!

querido Duque de Noruega, ¿quieres darte la vuelta y hablarme?


       Ella sigue cantando durante tanto rato que a punto estuvo de romperse el corazón, y a punto estuvo de nuevo de romperse. Él no se despierta, y al alba ella debe abandonar la habitación. La cosa se repite una segunda y una tercera noche. Esta última, justo antes del alba, el príncipe se despierta, reconoce a su verdadera esposa, y despide a la otra.



“…, este cuento representa también la búsqueda del hombre por parte de Dios. Contiene igualmente los dos momentos de la captura del hombre por parte de Dios. El primero tiene lugar en la noche de la inconsciencia, mientras la conciencia del hombre sigue siendo enteramente animal y su humanidad permanece escondida en él; no bien Dios pretende sacarla a la luz, el hombre huye, desaparece, se aleja de Dios, lo olvida y se dispone a consumar una unión adúltera con la carne. Dios busca al hombre con esfuerzo y con fatiga y llega hasta él como un mendigo. Seduce a la carne por medio de la belleza, y de ese modo obtiene el acceso al alma, pero la encuentra dormida. El alma tiene un plazo limitado para despertarse. Si, aunque sea en el instante mismo en el que dicho plazo expira, se despierta, reconoce a Dios, y lo elige, estará salvada…



La calamitosa apariencia de la princesa, su entrada en el palacio como criada, indican que Dios viene a nosotros completamente despojado, no sólo de su poder, sino también de su prestigio. Viene a nosotros escondido, y la salvación consiste en encontrarlo… Cuando el alma agotada ha dejado de esperar a Dios, cuando el infortunio exterior o la sequía interior le hacen creer que Dios no es una realidad, y, pese a todo, ella sigue amándolo y sintiendo horror por los bienes de aquí abajo que pretenden suplantarlo, es precisamente cuando Dios, pasado un tiempo, acude hasta ella, se presenta, le habla, la toca.. A eso es a lo que san Juan de la Cruz llama noche oscura.” (De la filósofa Simone Weil, Intuiciones precristianas, editorial Trotta.)







miércoles, 21 de diciembre de 2022

Málaga Granada Aguilar Guerrero Strachan arquitecto político alcalde de Málaga Algarinejo Córdoba



Autor: José Antonio Espejo Zamora


Josefa Rosalía Aguilar Cano

Josefa Rosalía Aguilar Cano y su marido José María García Ruiz Matas fueron padres de Francisco García Aguilar, el cual se marchó a vivir a Málaga donde instaló una droguería en la calle Santos, al tiempo que fue concejal del Ayuntamiento de ésta ciudad. 

Francisco y su mujer Amalia Guerrero Luque, fueron padres de José, Luis, Rafael, Ramón, Aurelia, María, Juan, Adolfo, Leopoldo, Manuel y Francisco García Guerrero.

Josefa Rosalía Aguilar Cano se bautizó en Algarinejo; fue hija del arquitecto Francisco Aguilar García Berruguilla, natural de Granada, y de Antonia Cano Padilla, natural de Algarinejo.

Francisco Aguilar García Berruguilla se bautizó, al igual que su madre, en la parroquia de San Ildefonso de Granada, aunque se crió en Priego de Córdoba de donde era natural su padre, José Bautista Aguilar; su madre, Rosalía García Berruguilla, era hija del arquitecto Antonio García Berruguilla, hermano de Manuela García Berruguilla, madre de Juan Facundo Caballero García Berruguilla, ministro de Comunicaciones, director de La Gaceta durante la primera parte del siglo XIX; su hija Magdalena Tecla Caballero y Terreros contrajo matrimonio con el conde de Oñate, Diego Isidro Guzmán de la Cerda; entre los hijos de estos quisiera destacar sólo a la condesa de Valencia de don Juan, Adelaida Guzmán Caballero, pues se casó con el malagueño Juan Crooke y Navarrot.



Volviendo a Antonio García Berruguilla descubrimos que  formaba parte de una saga familiar de arquitectos castellanos desde el siglo XVII; Antonio viene a Granada, junto con su tío Juan García Berruguilla, a trabajar durante el siglo XVIII en la Cartuja de Granada; Juan diseñó el ayuntamiento de la plaza Mayor de Salamanca; así consta en el estudio sobre la construcción de dicha plaza:  La Plaza Mayor de Salamanca, vol. II, La construcción de la Plaza; libro dirigido por Alberto Estella Goytre, coordinado por Alfonso Rodríguez Gutiérrez de Ceballo; sus trabajos incluyen un libro de arquitectura Verdadera práctica de las resoluciones de la geometría, sobre las tres dimensiones para un perfecto architecto.



Josefa Rosalía Aguilar Cano, volviendo a nuestra protagonista, como hemos visto, fue hija del arquitecto Francisco Aguilar García Berruguilla y de Ana Cano Padilla; los hijos de este matrimonio fueron 11; aunque todos son muy interesantes por el desarrollo de su vida, quisiera mencionar a tres hermanos de Josefa Rosalía Aguilar Cano:

-Patricio Aguilar Cano, notario de Priego de Córdoba e íntimo amigo la familia Alcalá-Zamora, su casa lindaba con la de don Niceto; hay que decir que uno de sus nietos, Patricio Aguilar González, era interventor en la mesa electoral donde votó, en Madrid su prima Purificación Castillo Bidaburu y el marido de ésta don Niceto Alcalá-Zamora y Torres; otra nieta del notario, Cristina Aguilar González, Inspectora de Educación en Cuba, murió en un extraño accidente de coche en octubre de 1936; tras su muerte, ese mismo año, se le dio su nombre al colegio donde ella era profesora en la ciudad de Guanajay.


Pura Castillo Bidaburu y su marido Niceto Alcalá Zamora votando


-Juan Aguilar Cano tuvo por hija a Fermina Aguilar Tallón y ésta, junto con su marido, Antonio Castillo Torreblanca a Enrique Castillo Aguilar, padre de Pura Castillo Bidaburu y suegro de don Niceto Alcalá-Zamora; en julio del 36 entraban en el vagón del equipaje en Berlín, extrañamente el departamento del tren donde ellos viajaban comenzó a arder.

-Pedro Aguilar Cano, junto con su mujer, Catalina Tallón, fueron padres de Miguel Aguilar Tallón éste contrajo matrimonio con Mª Rosalía Guerrero Baro; abuelos de José Aguilar Aguilera,  extrañamente, fusilado por los nacionales durante la Guerra Civil, extrañamente pues su única relación con la política fue ser primo de la mujer del Jefe del Estado don Niceto.


José Aguilar Aguilera


Josefa Rosalía Aguilar Cano, sobre la que pivota la presente investigación, contrajo matrimonio con José García Ruiz Matas, en Algarinejo el 3 de octubre de 1831.


Archivo parroquial de Algarinejo
Acta matrimonial de José García Ruiz Matas con Josefa Rosalía Aguilar Cano
1831


Francisco García Aguilar  y  Amelia Guerrero Luque


Francisco García Aguilar; Concejal del Ayuntamiento de Málaga
dueño de la droguería Santos farmacia (Archivo familiar)

Archivo parroquial de Algarinejo
Acta bautismal de Francisco García Aguilar; Algarinejo, 9 de noviembre de 1836


     Francisco García Aguilar fue hijo de José María García Ruiz Matas (natural de Loja) y de Josefa Rosalía Aguilar Cano; se bautizó en Algarinejo el 9 de noviembre de 1836; fue su madrina Francisca García; y testigo, José Aguilar. Sus abuelos paternos fueron Manuel García Maldonado y María Apolonia Trasierra, naturales de Loja; sus abuelos maternos: Francisco Aguilar y García Berruguilla y Antonia Cano Padilla; sus bisabuelos maternos: Juan Ventura Matas y Juana Pacheco, naturales de Algarinejo, todos vecinos de Algarinejo.

Francisco García Aguilar, farmacéutico y  dedicado al comercio en su farmacia-droguería; ésta estaba en la calle Santos nº 3, 5 y 7; Droguería que realmente sería una farmacia; así, solicitó al gobierno el libre tránsito de productos químicos adquiridos en Chemische Fabrik von Heyden A. C. Radebeul, Sresden.

 Francisco se casó en Málaga en la parroquia de Santiago el 24 de diciembre de 1862 con Amalia Guerrero Luque, hija de Francisco Guerrero, propietario, y de María Luque; la novia nació en Málaga; sin embargo, sus padres eran naturales de Casarabonela. En el momento de la boda vivían en la calle Beatas nº 15. En 1881-1883 formó parte, como concejal, del ayuntamiento de Málaga; en 1881 Francisco fue galardonado con la Cruz de la Orden Civil de la beneficencia por la ayuda prestada por éste, con riesgo de su vida, en las inundaciones de Málaga ocurridas los días 6 y 7 de 1881.




Málaga: Familia García Guerrero; Francisco García Aguilar y su esposa, Amelia Guerrero Luque, con sus hijos: Nº 1- María García Guerrero; Nº 2- Luis García Guerrero; Nº 3- Rafael García Guerrero; Nº 4- Francisco García Guerrero; Nº 5- Manuel García Guerrero; Nº 6- (Pepe) José García Guerrero; Nº 7- Aurelia García Guerrero; Nº 8- Adolfo García Guerrero; Nº 9- Leopoldo García Guerrero; Nº 10- Ramón García Guerrero. (Archivo familiar).

Málaga: Familia García Guerrero (Archivo familiar)

 

Málaga: Familia García Guerrero (Archivo familiar)


Francisco García  Aguilar murió el 2 de mayo de 1907; el Ayuntamiento de Málaga aprueba una resolución para que se visite a la familia con el fin darle el pésame pues su hijo García Guerrero, en ese momento, era concejal del mismo ayuntamiento. En el momento, de la muerte de Francisco, su hijo José García Guerrero se encontraba en Granada con Natalio Rivas; la prensa se hará eco reseñando que José fue despedido en la estación de Granada, camino de Málaga, por el diputado Natalio Rivas, Adolfo Suarez de Figueroa y otros. 


Periódico El País, Madrid, 5 de mayo de 1907


Periódico La Época; viernes 3 de mayo de 1907




Hijos de Francisco García Aguilar y de Amalia Guerrero Luque:





-Leopoldo García Guerrero; Coronel de Artillería; nació el 6 de octubre de 1883 en Málaga y murió el 3 de noviembre de 1972 en el Hospital Militar de Málaga. Contrajo matrimonio con Dolores Cañizares Aguado y, entre otros, tuvo por hija en 1918 a la maestra María Teresa García Cañizares, la cual contrajo matrimonio con José Alba Rengel; estos tuvieron al menos una hija, en 1949, ésta recibió el sacramento del bautizó en el santuario de la Virgen de la Victoria; fueron sus padrinos Juan Luis Trescastro de Medina y su mujer, Ángeles Ruiz Morón. Otro hijo, militar, José García Cañizares, contrajo matrimonio con Julia Franquelo Blanco, hija de Emilio Franquelo Facia; según el periódico Ideal de Granada del 11 de julio de 1953, la boda se celebró en la malagueña parroquia del Carmen; la madrina fue la hermana del novio Amelia García Cañizares. Fueron testigos: Juan Luis Trescastro, Pedro Briales López, Luis García Valls, Eduardo Guerrero Prados, Ramón García de la Peña, José Alba Rangel, Antonio Clavero, Leopoldo García Guerrero, José Soto de Castro, José Ramírez, Salvador y Antonio Márquez Alexandre, Luis Franquelo García, Juan Franquelo Ramos, Rafael Blanco y Rafael Franquelo. Otro hijo fue el militar Leopoldo García Cañizares, el cual contraerá matrimonio en Logroño durante el mes de mayo de 1961 con María de la Paz García-Fuentes y López.


-María Aurelia García Guerrero; nació en Málaga el 5 de abril de 1869; en el momento de su nacimiento, los padres vivían en la calle San Juan nº 2.


-Juan Salustiano García Guerrero; nació en Málaga el 15 de junio de 1867.


-José García Guerrero; fue abogado; el 8 de noviembre de 1898 fue nombrado Comisario de Agricultura, Industria y Comercio de la provincia de Málaga; Alcalde de Málaga; el periódico El Imparcial titulaba el 9 de abril de 1901: “El Alcalde de Málaga// Ha regresado a la bella capital andaluza, después de haber pasado en esta  Corte (Madrid), el Sr. D.  José García Guerrero, nombrado Alcalde por el Gobierno liberal. El Sr. García Guerrero, que ha desempañado bastante tiempo el cargo de teniente alcalde, conoce bien los asuntos municipales de Málaga, y por esto y por ser joven y entusiasta del engrandecimiento de su pueblo…”; Diputado en las Cortes, Gobernador Civil de Valladolid, Granada, León y Teruel; por último, Cónsul Honorario de Paraguay.



 En enero de 1902, contrajo matrimonio con Pilar Rey Martín, hija del diputado por Linares, Gil Rey Aparicio; sin embargo, en tiempos de Primo de Rivera, Francisco de Cossío, en sus memorias, dirá que José está soltero: “…me mostró una chapa de metal que tenía oculta debajo de la solapa. Comprendí que era un policía… Está usted detenido, y sígame… El simple arbitrio de una autoridad era suficiente para deportar a un ciudadano, sin especificar el delito que se le imputaba, a un islote del norte de África… De palabra me conminaron para que mi viaje se hiciese dentro del tiempo de doce horas, y durante él no podría salir de mi casa, en la que quedaba detenido bajo la vigilancia de aquellos dos policías, que eran quienes me habían de acompañar en el viaje… Al arrancar el tren, se oyó un grito lanzado por una garganta anónima: ¡Viva la libertad! Luego sonó un aplauso y su tableteo se fue perdiendo en mis oídos con las últimas luces de la estación. Y, después, al recluirme en el departamento, pensé: <<¿Y qué quiere decir esto de la libertad? Esta palabra, en el curso de la historia, se ha repetido tanto, incluso por los enemigos de la libertad, cuando la reclaman para ellos, que se ha ido desgastando hasta perder todo significado>>. En aquella ocasión hubiese sido más claro el grito de ¡Viva la ley!, pues cuando la ley es letra muerta, y las decisiones del gobernante se fían a su puro arbitrio, es muy incómodo vivir en tal país. Allí marchaba yo hacia un islote desconocido,  confinado, sin saber hasta cuándo, sin conocer la ley que yo había conculcado ni el código donde se halla consignada la penalidad que se me imponía, Se me mandaba a Chafarinas por pura frivolidad, sin que el Gobierno ni la sociedad sacasen ninguna ventaja de ello… ya estamos llegando a Málaga… allí nos enteran de que el vapor correo de Melilla no sale hasta el día siguiente a las cuatro. Así entramos en la ciudad a trote largo de los caballos, a una fonda modesta… ¡Qué bien se mira Málaga con el mar! Yo diría que es la ciudad más bella de España, si no fuese porque en ella se acaba España… y al fin desciendo al comedor, en el que me aguarda un grupo numeroso de amigos… se adelanta para abrazarme José García Guerrero, político albista, que fue gobernador civil de Valladolid. Se han enterado de mi llegada por el representante de la Transmediterránea, que ha recibido orden de su Compañía para que me acompañe y me dé cuanto necesite. García Guerrero es un solterón de edad indefinida, muy acicalado y como encorsetado, sumamente cordial y simpático, y con ese señorío andaluz que ofrece siempre una hospitalidad alegre. Me dicen que están todos dispuestos a acompañarme hasta mi partida, y que en las veinticuatro horas que debo estar en Málaga nos divertiremos. Yo señalo a los policías, y ellos son quienes tienen que decir hasta dónde es prudente mi exhibición por lugares concurridos de la ciudad… Aquella noche, después de cenar, me llevan a un teatrito de género frívolo. Han tomado tres palcos, y uno de ellos lo destinan para los policías. Estos, ante la arrolladora simpatía andaluza, no pueden resistirse. Desde el teatro, tenemos en un colmado una sesión de cante y baile. Nos acompañan algunas artistas del teatro. Se bebe copiosamente y se come mucho jamón y mariscos. Los policías deben de encontrar aquello agradable, porque de vez en cuando sonríen y, en un momento, por sorpresa, advierto que el policía andaluz está haciendo las palmas a un cantaor flamenco. Nos acostamos a las tres.


José García Guerrero en el momento que en 1913 fue nombrado
Gobernador Civil de León



Al día siguiente, como despedida, nos ofrecen un almuerzo, a la una, en la Caleta. Los policías, ya embalados, nos ponen dificultades, y el administrador de García Guerrero, andaluz típico, ya provecto, pero flexible como una caña, los acompaña a comer a un reservado inmediato a donde nosotros comemos. Excelente vino andaluz y magnífica sopa de pescado. Ya mediado el almuerzo, aparece el administrador, y me dice confidencialmente: -Los policías están ya bien puestos. No sé cómo podrán llegar al barco. Si usted quiere, puede marcharse. Lo que sí le aseguro es que no le siguen a derechas ni veinticinco pasos.

Yo sonrío. Es curioso que sea yo quien tenga que embarcar a los policías… El barco espera en el puerto. Naveguemos hacia las misteriosas islas y pongamos un poco de olvido sobre España…”.


Málaga: Un colegio electo, durante la votación para diputados provinciales. De pie a la izquierda se ve al candidato demócrata señor García Guerrero.


En junio de 1901, José García Guerrero, como alcalde de Málaga, pedirá a la mujer de Cánovas del Castillo que sean trasladados a Málaga los restos mortales de don Antonio para ser enterrado en la Catedral malagueña; el diario La Publicidad de Granada reproducirá el telegrama el 13 de junio de 1901 enviado a la duquesa de Cánovas.




El 8 junio de 1904 publica el diario granadino La Publicidad el nombramiento de José García Guerrero como jefe del partido de Segismundo Moret en la provincia de Málaga. El 10 de noviembre de 1906, siendo diputado por Algeciras, el periódico La Dinastía dará cuenta de la petición oficial de José García solicitando se apruebe la proposición presentada al Congreso solicitando la abolición de la Pena de muerte, con el fin de que alcance al reo que ha entrado en capilla en Ceuta, condenado por la muerte del director del penal ceutí.

En 1921 encontramos a José García Guerrero como padrino de boda de Francisca Medina Verdeja (Fanny Medina), una de las primeras mujeres en licenciarse y doctorarse en medicina.

José García Guerrero murió en Málaga el 27 de agosto de 1937. En la ciudad malagueña tuvo su despacho de abogados primeramente en la casa de su padre calle Santos, 3; más tarde, en T. de Sandoval nº 1. La prensa irá dando cuenta de algunas de las actividades de José; así, El Defensor de Granada el 18 de junio de 1922 hará pública la comida íntima que tuvieron el día 13 en la casa de Natalio Rivas diversos políticos: Natalio, Santiago Alba, Vicente Ibáñez; Emilio Bueso, José García Guerrero y Antonio García Trevijano. Entre José García Guerrero y Natalio Rivas existió una estrecha amistad; de ello da cuenta asiduamente el periódico granadino El Defensor de Granada, relación que hará que incluso las navidades, las pase Natalio en casa de José. El diario madrileño El Día dará cuenta  el 10 de enero de 1905 de un almuerzo privado en la casa del exalcalde de Málaga José García Guerrero, en el que participaron junto con el Conde Romanones, Francisco Rodríguez, López Ballesteros, Broca, Estelat, entre otros. José García Guerrero, primo de la mujer de Niceto Alcalá-Zamora, estará, como don Niceto, al lado del conde de Romanones; sin embargo, tras el surgimiento del Partido Liberal Democrático de Manuel García Prieto, Niceto se alejará de Romanones para unirse al PLD. Tras el paréntesis de la dictadura de Primo de Rivera, como hemos visto, José fue nombrado Gobernador Civil de Teruel y una vez proclamada la II República se presentará  como diputado, en 1933, por el partido Radical de Lerroux en Cádiz.


José García Guerrero hablando como Gobernador Civil de Teruel



Teruel: El delegado de hacienda, señor Delgado; José García Guerrero, Gobernador Civil; Ingeniero Torán; el Alcalde Rivera y el Deán de la Catedral.





-Luis García Guerrero; concejal del Ayuntamiento de Málaga; abogado y director del periódico semanal El Mar, dedicado a defender los intereses pesqueros de Málaga; dirección y administración en Stracham, 2. El Heraldo de Antequera publicó el domingo 25 de marzo de 1917 la candidatura para diputado de Luis por el partido liberal. Su mujer se llamaba Regina Valls Coronilla; estableció su domicilio en la calle Sebastián Souviron de Málaga, números 4 y 6; Regina había nacido en Utrera en 1878; hija de Jorge Valls Benardo y de Carmen Coronilla Camacho, naturales de Sevilla. Ambos fueron padres de Luis García Valls; éste nació en Málaga el 21 de marzo de 1904; estudió derecho en la Universidad de Granada. Luis García Valls contraerá matrimonio con Enriqueta Guerrero Strachan Rosado, hija del arquitecto Fernando Guerrero Strachan y de Enriqueta Rosado León (ésta murió en Málaga el 15 de abril de 1939). Hermanos de Enriqueta Guerrero fueron: Fernando, casado con Ana María Gómez de Cádiz y Oriol; y Eduardo, casado con Mercedes Carrillo Cassaux. Luis García Valls y Enriqueta Guerrero Strachan fueron padres del abogado -Fernando García Guerrero Strachan; -Enriqueta García Guerrero Strachan, ésta contrajo matrimonio con Carlos Bentabol, hijo del médico Gonzalo Bentabol; otra hija -María Auxiliadora García Guerrero-Strachan, ésta contrajo matrimonio con Francisco Mansilla Traverso; otra hija Victoria García Guerrero-Strachan.


Año 1915

-Otra hija de Luis García Guerrero y de Regina Valls Coronilla fue Regina García Valls, ésta contrajo matrimonio con Luis Domínguez López, hijo de Rafael Domínguez Álvarez; ambos fueron padres de Juan Luis y de Regina Domínguez García.








Luis García Valls Málaga



Luis García Guerrero, en 1919, publicará un libro en defensa de su tío, ya difunto, Rafael García Aguilar; éste, como veremos, estuvo casado en Antequera con Salvadora Muñoz González durante más de 40 años; él murió, súbitamente, sin realizar el testamento; este hecho trajo grandes quebraderos de cabeza y el que no se reconociese adecuadamente el capital que durante tantos años de matrimonio había generado el matrimonio como bienes gananciales.



Luis García Guerrero concurrió como candidato al Parlamento español en las elecciones de 1918, por Antequera, dentro del partido Liberal Democrático de Manuel García Prieto; en el gobierno salido de estas elecciones, será ministro Niceto Alcalá Zamora, marido de la prima de Luis, Pura Castillo Bidaburu. En apoyo de Luis, estará Eduardo Ortega y Gasset, así como el periódico La Unión Liberal, cuyo director fue Carlos Franquelo Facia; ambas familias, Franquelo y García Guerra, al poco emparentarán.




-María García Guerrero; ésta contrajo matrimonio con José Vargas Machuca de las Peñas en enero de 1906; Machuca tenía una tienda de armas en la calle Santos nº 2; él murió el 10 de diciembre del 1917; Luis fue encargado por el Ayuntamiento de Málaga para transmitir el pésame por ser su cuñado.

-Manuel García Guerrero, farmacéutico; tenía la farmacia en la calle Especierías número 22. Así mismo, fue miembro de la Junta Provincial de Sanidad de Málaga. Fundador del Colegio Farmacéutico de Málaga.


-Francisco García Guerrero; médico. Primer presidente del Colegio de Médicos de Málaga. La Gaceta del Sur dará cuenta el 30 de enero de 1917 de la participación de Francisco en la Asamblea médico farmacéutica, celebrada en el paraninfo de la Universidad de Granada; durante dicha asamblea él y el médico Amor Rico fueron los encargados de redactar el Código Moral Profesional; recordemos que Antonio Amor Rico fue alcalde de Granada, miembro de la masonería y sería el albacea testamentario de Nicolasa Gordillo Aguilar, prima de Francisco García Guerrero.



En la foto del centro aparece con el número 5 Francisco García Guerrero



-Adolfo García Guerrero; Adolfo murió el 10 de julio de 1934; es interesante que en su aniversario, la esquela sea publicada en el periódico AHORA del 9 de julio de 1935 junto a la de la suegra de don Niceto Alcalá Zamora y mujer del primo de Adolfo, Enrique Castillo Aguilar. Parece claro que, cuando doña Purificación Castillo Bidaburu encargó la publicación de la esquela de su madre, recordando a su primo, ordenó la publicación, así mismo, de la  de Adolfo García.







José, Francisco, Leopoldo y Manuel García Guerrero formarán parte de la Sociedad Malagueña de Ciencias.

-Rafael García Guerrero; murió en Málaga el 11de julio de 1906.

-Ramón García Guerrero; en la parroquia de San Juan de Málaga, en 1914, contrajo matrimonio con Amelia de las Peñas Rodríguez. El 15 de julio de 1935 moriría el mismo Ramón García Guerrero; así aparece en la necrológica publicada en el periódico Ahora. Hijos: Ramón García de las Peñas, Amelia, Carmen, Luisa, Francisco y Concepción.



En el boletín Provincial de Málaga, Nº 144 del jueves 28 de julio de 2005,  se publicó que, por remodelación y traslado del cementerio San Miguel de Málaga, se procedía al traslado del nicho 1814, ocupado por los cadáveres de Alfonso García Guerrero, Francisco García Aguilar, Rafael García Guerrero, Francisco García Guerrero y Amalia Guerrero Luque.


Rafael García Aguilar


Rafael García Aguilar se bautizó en Algarinejo el 23 de octubre de 1845; le pusieron por nombre Rafael Lucas; fueron sus padres José García y Josefa Rosalía Aguilar, naturales y vecinos de Algarinejo. Abuelos paternos: Manuel García Maldonado, natural de Loja, y Rosalía Ruiz (Matas), natural de Algarinejo; abuelos maternos: Francisco Aguilar (García Berruguilla), natural de Granada, y Antonia Cano (Padilla), natural de Algarinejo; fue su madrina Catalina Morales; y los testigos: Manuel García y Francisco Navarro. 


Archivo parroquial de Algarinejo
Acta de bautismo de Rafael García Aguilar, 23 de octubre de 1845


Rafael García Guerrero contrajo matrimonio en Antequera con Salvadora Muñoz González el 1 de enero de 1877. El matrimonio estuvo casado durante 42 años; Rafael García Aguilar se instaló en Antequera, donde puso un negocio de tejidos; al poco contrajo matrimonio con Salvadora, tía abuela del poeta antequerano José Antonio Muñoz Rojas. 



En 1907, Rafael García Aguilar formaba parte, como concejal del ayuntamiento de Antequera.

Salvadora Muñoz González, una vez viuda, formalizó una fundación sobre el cortijo Aguirre, propiedad procedente de los bienes gananciales, para la construcción del colegio Sagrado Corazón de Antequera,  dirigido desde su fundación por los salesianos.




Rafael murió el 15 de febrero de 1919 y Salvadora Muñoz González el 16 de diciembre de 1927; ambos murieron sin descendencia.




Como he indicado anteriormente, tras la muerte de Rafael García Aguilar, su sobrino, Luis García Guerrero, escribió un libro en el que deja constancia por una parte de las circunstancias que rodearon la muerte de su tío, y por otra, de los bienes y de las injusticias sufridas por la familia de Rafael tras la muerte de éste. El libro fue titulado: Memoria relativa a la herencia de Don Rafael García Aguilar: que falleció abientestado en el Cortijo Vivar, término de Antequera el día 14 de febrero del año 1919.





Índice del libro escrito por Luis García Guerrero sobre su tío Rafael García Aguilar:
Memoria relativa a la herencia de Don Rafael García Aguilar: que falleció abintestado en el 
Cortijo de Vivar, término de Antequera el día 14 de febrero del año 1919.



Síntesis de los bienes tanto de Rafael García Aguilar como de Salvadora Muñoz González en el momento de la muerte de Rafael.

LIQUIDACION DE LA HERENCIA


APORTACIÓN DE:


-DONA SALVADORA MUNOZ GONZALEZ………………… 549.795.50


-DON RAFAEL GARCIA AGUILAR……………………………..50.000.00


                                        TOTAL PESETAS………………… 599.795,50


VALORACION DEL CAUDAL


PARAFERNALES Y EXPENSAS ÚTILES


    VALOR PRIMITIVO          VALOR ACTUAL


San Juan de Dios……………….… 256.816.50                 1.500.000,00

El Vivar …………………………..….151.100.00                    500.000,00

Garay ………………………………….68.770.25                    100.000,00  

El Rayo ………………………………  30.125.00                      30.125,00

La Viñuela………………………………30.233,75                   150.233,75

Haza de Sallavera……………………….4.000,00                    16.000,00

Un corralón en Cuevas Bajas………..…  250,00                    (se ignora)

Una casa en Cuevas Bajas……………4.750,00                     (se ignora)

Una casa en Villanueva de Algaidas….1.000,00                     (se ignora)

Idem              id                     id         ….2.750,00                     (se ignora)

                                                    _____________          _____________

                      TOTAL PESETAS:…… 549.795,50                2.296.858,75



ADQUIRIDO A TÍTULO ONEROSO

DURANTE LA VIDA DEL MATRIMONIO


Aguirre………………….…………………………………………..500.000,00

Las Lomas………………………………………………..……….200.000,00

Una casa en la calle de la Carrera de Antequera……..………..25.000,00

Dos casas en Antequera…………………………………………..10.000,00

Mobiliario y demás efectos existentes en la casa de la 

Carrera,Vivar, San Juan de Dios, coches, carros, carretas 

y todos los aperos de labranza………………………………..125.000,00

Ornamentos sagrados, imágenes y demás efectos 

de iglesia de las Capillas de San Juan de Dios, 

Vivar y Rojas…………………………………………………….250.000,00

Aceite, granos y cuantas especies existen 

en San Juan de Dios y El Vivar……………………………….250.000,00

Ganados, incluso el cabrío que está en Las Lomas………..125.000,00

Una prensa de molino en Burruecos…………………………….8.000,00

                                                                                    _______________


                           TOTAL PESETAS………………………..….3.789.358,75

                            Bajas por aportaciones………………………599.795,50

                                                                                     _______________

TOTAL PESETAS……………………………………………… 3.189.563,25


1. NOTA. - Existen algunos inmuebles que no pueden citarse por estar pendiente una certificación del Registro de la Propiedad de Antequero, inmuebles adquiridos, a titulo oneroso, durante la vida del matrimonio.

2. NOTA.-Está pendiente, también, la liquidación que ha de hacerse desde el fallecimiento de don Rafael García Aguilar, así como de la existencia de créditos, metálico etc…

3. NOTA.--Se ignora la importancia de las expensas útiles de las Bocas de Cuevas Bajas y si las hay en las dos Villanueva de Algaidas.

4. NOTA. -Han de considerarse justificadas las omisiones que se observan dado el plan y sistema de ocultación adoptado en esta herencia, que tanto tiempo nos hizo perder para las averiguaciones convenientes.