martes, 9 de agosto de 2016

Algarinejo Granada parroquia arte arquitéctura

ALGARINEJO 1785

Nazareno Algarinejo

       Transcripción del documento en el que se da cuenta de la construcción del actual templo parroquial de Algarinejo. El documento se encuentra en el Archivo Histórico Nacional.

Parroquia Algarinejo Granada

"Algarinejo

Declaración dada a instancias del señor Conde de Luque, marqués de Algarinejo, por D. José Ruiz Almirón, sacristán mayor de la Parroquia de Algarinejo, de la fundación de la misma en terreno del mismo señor, comprado por sus ascendientes al fisco de la Inquisición de Granada y del aumento, mejoras y donaciones que había tenido debidas a la piedad de los señores (…) hasta la época en que se hizo. Cuya declaración tuvo efecto en el juzgado de la referida.
Nazareno Granada, Algarinejo
A 23 de junio de 1785

Francisco Pavón, procurador del número de esta ciudad de Algarinejo, en nombre del muy ilustrísimo marqués de ella, las de Cardeñosa y Valenzuela, de quien tengo poder que presentaré en caso necesario- (…) con bastante antelación a que hubiese formado población en este territorio, lo compró del R. Fisco de la Inquisición, como bien de un morisco en el siglo décimoquinto el señor don Francisco Saorín de Lisón sin que en el Título de venta, que especifica lo que el terreno comprehendía, resulte cosa alguna por lo tocante a la Iglesia; pero habiéndose dado a censo por el mencionado señor comprador varios pedazos de tierra para su cultivo y desmonte y también distintos solares para edificar casas que en efecto se construyeron en el sitio en que esta hoy la población y aumentándose los habitantes (…), se hizo una ermita, o iglesia rural, para decir misa los días de fiesta, la que sirvió de parroquia pegada a la cual se dio terreno por el señorío para hacer la habitación y casa del párroco (que existe) y a su continuación se construyó la casa del señor de este terreno, haciendo esquina al paso camino de Priego. Pero aumentándose la población y vecindario se dispuso nueva Iglesia cuyo cuerpo se edificó con su torre campanario, uno y otro de mampostería entre dicho camino y la expresada casa del señor, cediendo éste un pedazo del patio o corral de ella que ocupó la dicha torre y parte de la iglesia; y también cedió posteriormente de su propia casa (no obstante la gran estrechez en que efectivamente quedó) todo el sitio preciso para que se hiciese la capilla mayor que se labró de encajonado de mezcla y ladrillo, pues no podía ensancharse la fábrica por la parte de la puerta de la dicha Iglesia por dejar libre y sin impedimento el paso del agua de la acequia que corre por el abasto preciso del pueblo, su frescura y aseo, y desde estos prinapios se edificó Tribuna en la Iglesia con paso a ella por la casa del señor a beneficio de éste y de todos sus sucesores en el señorío de este dicho terreno población y marquesado que estuvo, estuvieron y han estado (...), cada cual en sus respectivos tiempos sin cosa alguna en contrario en la posesión legítimamente, bien adquirida, quieta y pacifica y nunca contradicha de la expresada tribuna. 


Plaza Algarinejo Granada
       
      Siendo también contante que todos los señores desde el referido comparador don Francisco Saurin, además de haber cedido el suelo para la dicha Iglesia, cercenando la extensión y comodidad de su propia casa y sujetándose a sufrir la incomodidad de su estrechez, cedieron después, no sólo el suelo preciso para la capilla de Ntra. Madre y Señora del Rosario, pegada a la Iglesia con dos arcos a su cuerpo al lado de dicho camino y calle de Priego con enterramiento para sus cofrades...
Nuestra Señora del Rosario Algarinejo Granada

...cuya capilla, que por el año de 1611 se pintó a costa del señor don Luis Fernández de Córdoba Benavides por su cappn don Francisco Martínez, se adornó después con un decente camarín que costeó y dispuso el señor don Juan Fernández de Córdoba y Morales hasta su perfección de pintura y demás adorno, poniendo debajo de su bóveda para sí, su familia y demás sus señores en el señorío y casa de Algarinejo, sino que habiendo pedido la necesidad de mayor ampliación de la Iglesia por haberse aumentado tanto el vecindario, se determinó correr una nave igual a la Iglesia a expensas de las cofradías y vecinos comprehendiendo en ella la capilla y camarín del Rosario y el camarín de Nuestro Padre Jesús y la Soledad, y para ello se dio por el dicho señor don Juan Andrés Fernández de Córdoba, padre del dicho señor, mi parte además de otros sufragios para la obra, el terreno hasta igualar la nave con lo largo de la Iglesia y como entonces quedaron las Santas Imágenes en ella al costado de dicha nave en huecos que dejaron en su pared y delante de los altares deliberó mi señora doña Ana Dorotea Portocarrero y Chaves, madre del dicho mi señor, parte imitando el espíritu de su cristiana inclinación a la dicha Iglesia y a la señora del Rosario que tenía entendido y observado en el expresado señor don Juan Andrés su marido y demás sus ascendientes, el labrar y con efecto hizo edificar a su costa una capilla con dos arcos a la nave nueva y un camarín para la colocación de Nuestra Señora del Rosario, verja y puerta a la dicha nave y el escudo de sus armas, una capilla y camarín la cedió dicho señor mi parte para la ampliación de la nueva Iglesia con tal que se le diese el colateral que cae hacia su casa para capilla de Nuestra Señora del Rosario y entierro de los señores y así se le concedió por el señor presidente de Granada, trasladando los huesos de dicha señora su madre los de su hermano don José Barradas de su nuera doña Leonor, hermana de la dicha doña Josefa y los de algunos hijos suyos,...


Cristo yaciente Algarinejo Granada parroquia

...entendiéndose el señalamiento del dicho colateral de hacia su casa porque la tribuna de que queda expuesto siempre ha gozado cayese a su misma capilla, en cuya atención e importándose para los fines que tenga por conveniente dicho señor acreditar los mencionados hechos con declaración jurada de don José Almirón, sacristán mayor de esta parroquia, persona necesariamente instruida en ellos por su edad de más de 80 años y que desde niño se ha criado en la Iglesia y que también diga de la certeza de haber concurrido todos los señores (…), para la mejor decencia del culto de la Iglesia con algunas alhajas, ropas, velos, lamparas, acetre para las imágenes y aun su hijo primogénito don Francisco de Paula Fernández de Córdoba con el órgano que, por carecer de él, lo hizo y costeó a sus propias expensas. (…)

Declaración de don José Ruiz Almirón:
Iglesia Algarinejo Granada
En la villa de Algarinejo, a 23 del mes de Junio de 1785, (…) recibí a don José Ruiz Almirón, vecino de esta villa, sacristán mayor de la parroquia iglesia de ella (...) dijo que es cierto que le consta, por haber visto papeles, oído decir a sus padres y abuelos que oyeron de los suyos que cuando se compró por don Francisco Saurin de Lisón este territorio al fisco de la Inquisición de Granada por bienes confiscados de un morisco no consta hubiese Iglesia alguna y sólo se expresa había en dicho territorio vendido unas rozas o hazas que labraron varios sujetos que parece y efectivamente se vinieron a vivir aquí y, aumentándose la dación de tierras para desmonte, se agregaron otros, con lo que se fue formando el pueblo, con cuyo motivo, se hizo entonces una Iglesia rural u oratorio en que se dijese misa que tenía de largo lo que hay desde la casa que hoy es del padre cura hasta la esquina de la que va de la plaza a la calle alta; y de ancho como cuatro varas poco más o menos y era su armado una de (…) y del suelo al pie de ésta había como unas cuatro varas poco más sin sacristía alguna. 


Presbiterio Granada Algarinejo


Cuya Iglesia se hizo después parroquia, que es cuando se desbarató para hacer el (…) de los diezmos el año cuarenta y cuatro o cuarenta y seis; se sacaron muchos huesos y calaveras humanas; aún no estaba en ladrillo y no tenía señal de haber tenido campanario antes; hay tradición de que tenían la campana colgada de una encina que estaba cerca de donde hoy esta la cruz de la plaza. 

Tribuna parroquia Algarinejo Granada

La dicha casa del padre cura se ve claramente que se labró contigua o pegada a la Iglesia y así aparece por su hechura, pues viene con los hilos de sus paredes; y contra esta expresada casa se ve que el dueño de este dicho terreno labró la suya que hiciese frente (…) de la plaza y no hay duda llegaba desde la esquina de la casa del cura hasta el camino que va a Priego pues el hijo del frente de esta casa va derecho al camino de Priego y la pared que sube del parque contra el dicho camino lo manifiesta pues sube derecha a buscar la otra pared del testero y forman la esquina en el ángulo de hacia el norte de la plaza. En esta disposición estaba según se ve por lo que hay y ha habido en este terreno o suelo, cuando se labró el primer cuerpo y torre de la iglesia por trazón de las casas que forman el lienzo de la parte de levante de la referida plaza y para que tuviese alguna más longitud, se dio del patio de la casa del dicho señor lo que correspondió a la torre y a su igual comprehendida ésta para la iglesia y demás del cuerpo de la nave se tomó del terreno de la plaza hasta la acequia, dejando entre ésta y la iglesia calle para la plaza esta nave y torre era todo de una clase de obra que llaman mampuesto y después, sin duda, quisieron hacer capilla mayor que fabricaron de ladrillo y encofrados de piedras (…) (como existía y estaba patente ante del nuevo plan y erección de la actual nueva iglesia que se está construyendo y para ello dio el señor en su mismo patio todo el terreno necesario para la dicha capilla mayor;...


.... y por tanto tuvo, desde luego, y ha tenido su tribuna a la Iglesia, pues llega el corredor por delante de la torre a la referida tribuna y aún hoy existe así. En la iglesia no se advertía nada que indicase tener ni haber puesto en ella la fábrica cosa alguna pues la lámpara que alumbraba a Nuestro Señor sacramentado, el año de veintiuno o veintidos era una bandeja redonda sin celada que le hicieron una cabeza de lámpara con cuatro cadenas y las otras de lámpara que asieron a la bandeja, y así, no es dudable que el señor daría o el todo de la lámpara o la (…) para ella, o lo que es más cierto, todo ello, pues en pobres, labradores o labrantines, ninguno la tendría ni hoy la tienen.


Reja Granada Algarinejo

Las imágenes son de las Hermandades y las que no tienen hermandad tienen en su pedestal el nombre del que las costeó como es señora Santa Ana y San Dionisio, patrón de esta villa y están los nombres hoy debajo del colon que después se les dio como se puede ver; los cálices, el mayor que tenía algo, (…) lo dio un cura que murió aquí, don José Valorca, del que hay una lapida con su nombre y apellido que estaba enterrado al pie del altar de Nuestra Señora del Rosario, a quien lo ofreció el otro que era sobredorado, aunque muy gastado el oro, no puede el testigo con certeza afirmar que lo dio. La lampara de Jesús, ha oído decir la había dado don Jerónimo Criado de estos señores de este terreno y villa de Algarinejo; la de Nuestra Señora del Rosario fue dada y costeada por los dichos señores como lo corrobora la inscripción que a su borde tiene y se aumentó y agrandó en tiempo de los padres del actual señor marqués a su propia costa; la de San Francisco de Asís y la de la Vera Cruz la dieron las cofradías de ésta y hermano de aquel; la de San Francisco de Paula la dio un devoto dependiente de la casa de los dichos señores y la costeaba mientra tuvo altar; el arquita para el monumento la dio el señor don Juan Antonio Fernández de Córdoba, padre del actual señor marques, pues no había tal cosa y el retablo que había era sólo el hecho de un arco, en el testero de la capilla mayor vestido de brocatel; y el arca de nuestra Señor Sacramentado tendría como vara y media a dos varas; hay candeleros, todos de palo, pintados de negro que se dice fueron acaso hechos deprisa para el entierro o funeral de algún señor; el retablo que ahora había se hizo de limosnas el año treinta y uno; la lampara que hay hoy se amplió de limosna el año de veinticinco o veintiséis;


Retablo Granada, Algrinejo

 la capilla de Nuestra Señora del Rosario se pintó a costa de los señores por el año de once o doce por mano de don Francisco Martínez, capellán que era de sus señorías en cuya capilla tenían su entierro los hermanos de la Cofradía del Rosario y dicho señor don Juan Andrés hizo el camarín a esta Señora y debajo, su entierro. Para ensanchar algo la Iglesia, la Hermandad de la Vera Cruz hizo su capilla desde la expresada del Rosario que estaba del lado de afuera de la nave de la iglesia con dos arcos a ella y postigo a la calle junto a la puerta del perdón, la capilla de la Vera Cruz tomó el ancho de la del Rosario hasta el testero de abajo de la iglesia y quitados los testeros de la capilla del Rosario el camarín y los camarines de Jesús y la Soledad que también los tenían, corrió la nave igual a la de la iglesia y Nuestra Señora del Rosario quedó en un hueco de la pared; con este motivo, la señora doña Ana Dorotea Ordóñez Portocarrero López de Chaves, madre del señor marqués actual, labró para la Señora del Rosario, la capilla que ahora últimamente tenía al lado de afuera de la nueva nave con dos arcos a ella y sus verjas de palo torneado y puerta en ellas con un decente camarín y debajo, su entierro para los señores de la casa y en efecto en él se enterró su señoría y las señoras doña Leonor de Barrada y Doña Josefa Barradas mujeres que fueron de los señores don Francisco de Paula Fernández de Córdoba y don Luis, hijo y hermano del dicho actual señor marqués. Contando también al testigo que, cuando se trató de la nueva iglesia para dar el expresado señor marqués las capillas del Rosario, manifestó que había de dársele la que (…) en el colateral del lado de su casa para que la tribuna y calle sea la misma capilla y así se le concedió a su señoría por el ilustrísimo Presidente de la Real Chancillería de Granada, con la bóveda y enterramiento en la misma disposición que estaba. (…) También presente que el retablo de este altar lo había costeado el dicho señor marqués y los demás sus respectivas hermandades y que esta iglesia hasta por el año de treinta y tantos no había más que curas beneficiados y pretendiendo los clérigos de aquí se ejerciese uno o dos beneficios, pues habían aumentado los diezmos considerablemente, y entonces salieron los beneficiados de Loja oponiéndose y se calmó en el asunto porque dijeron que los vecinos de aquí y de Loja eran acreedores de aquellos beneficios y así no han podido resistir a que haya en el día en aquella iglesia dos naturales de aquí y parecía que, erigida la parroquia con sus respectivos diezmos y primicias, era consiguiente la erección de beneficio y aunque de ésta no puede asegurase porque se haría el costo de su obra, pues careció de señalamiento de fábrica y no hay noticia de otro algún auxilio que pudiese haber servido para ello, tiene por (…) que se costearía a expensas de los vecinos principalmente las del señor del territorio y algún sufragio que aplicase el señor arzobispo de aquel tiempo porque hasta él no hubo aquí beneficiado, y aunque entonces vino uno de Loja, se retiró con el pretexto de que faltaba en el coro aquel ministro y pusieron un teniente, que lo es el que más da para obtenerlo;...



....de modo que en el concepto del que declara, no hubiera podido conservarse la iglesia su decencia y culto de no haber sido por la aplicación de los señores de esta villa, cada cual en sus respectivos tiempos que han contribuido con ropas imágenes, pinturas las cajitas del viático y aun hasta el órgano que lo costeó el dicho señor don Francisco, hijo el expresado señor marqués; que es cuanto sabe, le consta tiene por cierto y puede decir por haberlo visto tocado y entendido por sí mimo en el tiempo de su vida que desde pequeñito ha asistido con frecuencia en la iglesia y después no ha faltado de ella como sacristán mayor; en cuyo empleo permanece por las oídas de sus padres, abuelos y mayores, que supieron, vieron y entendieron lo que en sus tiempos se verificó de lo que deja declarado por ser todo ello la verdad en cargo del juramento que tiene hecho y que es de edad de ochenta y cinco años; ha de firmar con el señor alcalde mayor, y yo, el escribano, que de todo ello doy fe.
Algarinejo Granada

Firmas: Jerónimo Escamilla; José Ruiz Almirón; Francisco José Vázquez de Acuña y Vallejo."
Signatura: "Declaración jurada dada, a instacia de [Cristóbal Fernández de Córdoba Ordoñez, V] conde de Luque, [IV] marqués de Algarinejo, por José Ruiz Almirón, sacristán mayor de la Iglesia Parroquial de Algarinejo (Granada), sobre la fundación, donaciones y mejoras realizadas a lo largo del tiempo en dicha Iglesia por los antecesores del conde." 
Archivo: Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional
Signatura: LUQUE,C.70,D.9

Parroquia Granada


sábado, 6 de agosto de 2016

Domingo, 7 de agosto de 2016 DECIMONOVENO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO CICLO C

LUZ DEL DOMINGO


Domingo, 7 de agosto de 2016
DECIMONOVENO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIOCICLO C

Primera lectura: Sabiduría 18, 6-9
Salmo responsorial: 
Salmo 32
Segunda lectura: 
Hebreos 11, 1-2. 8-19
 
EVANGELIO Lucas 12, 32-48
 32No temas, rebaño pequeño, que es decisión de vuestro Padre reinar de hecho entre vosotros.
33Vended vuestros bienes y dadlo en limosna; haceos bolsas que no se estropeen, una riqueza inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones ni echa a perder la polilla. 34Porque donde tengáis vuestra riqueza tendréis el corazón.
35Tened el delantal puesto y encendidos los candiles; 36pareceos a los que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para, cuando llegue, abrirle en cuanto llame. 37¡Dichosos esos siervos si el señor al llegar los encuentra despiertos! Os aseguro que él se pondrá el delantal, los hará recostarse y les irá sirviendo uno a uno. 38Si llega entrada la noche o incluso de madrugada y los encuentra así, ¡dichosos ellos! 39Esto ya lo comprendéis, que si el dueño de la casa supiera a qué hora va a llegar el ladrón, no le dejaría abrir un boquete en su casa. 40Estad también vosotros preparados, pues, cuando menos lo penséis, llegará el Hijo del hombre.
41Pedro le preguntó:
-Señor, ¿has dicho esa parábola por nosotros o por todos en general?
42El Señor prosiguió:
-Conque, ¿dónde está ese administrador fiel y sensato a quien el señor va a encargar de su servidumbre para que les reparta la ración a su debido tiempo? 43¡Dichoso ese siervo si el amo al llegar lo encuentra cumpliendo con su encargo! 44Os aseguro que le confiará la administración de todos sus bienes. 45Pero si ese siervo sé dice: "Mi señor tarda en llegar", y empieza a pegarles a los mozos y a las muchachas, a comer y beber y emborracharse, 46el día que menos se lo espera y a la hora que no ha previsto llegará el señor de ese siervo y cortará con él, asignándole la suerte de los infieles. 47El siervo ese que, conociendo el deseo de su señor, no prepara las cosas o no las hace como su señor desea, recibirá muchos palos; 48en cambio, el que no lo  conoce, pero hace algo que merece palos, recibirá pocos. Al que mucho se le ha dado, mucho se le exigirá; al que mucho se le ha confiado, más se le pedirá.
 
COMENTARIOS
 I
PREPARADOS PARA EL ENCUENTRO
En una sociedad como la nuestra, con tantas casas aseguradoras, con tantos seguros de bienes y de vidas, con tantas ofertas que garantizan un futuro feliz, el evangelio suena a utópico, a algo que no tiene ya lugar, irrealizable o realizable solamente por aquellos que tengan madera de héroes o de locos suicidas.
«Tranquilizaos, rebaño pequeño, que es decisión de vuestro Padre reinar de hecho sobre vosotros. Vended vuestros bienes y dadlos en limosnas; haceos bolsas que no se estropeen, un tesoro inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones ni echa a perder la polilla. Porque donde está vuestra riqueza, está vuestro corazón.
Tened el delantal puesto y encendidos los candiles: pareceos a los que aguardan a que su amo vuelva de la boda para, cuando llegue, abrirle en cuanto llamé. Dichosos esos criados si el amo, al llegar, los encuentra en vela... » (Lc 12,32ss).
La venida, la visita de Jesús, el amo, a la comunidad cristiana, una comunidad de siervos o servidores, pues no se puede ser cristiano si no se es servidor de los demás, se efectúa en dos momentos: uno, en la eucaristía, en la que Jesús se hace presente en medio de la comunidad por la palabra y por la fracción del pan; otro, en la persecución y en la muerte de cada uno.
Para estos dos encuentros, el cristiano debe estar en vela. Y para estar en vela, dos son las actitudes básicas del discípulo de Jesús:
- Primera: renunciar a los bienes de la tierra: «Vended vuestros bienes y dadlos en limosnas.» Tal vez la fórmula 'vender y dar' no sea hoy en nuestra sociedad la más eficaz. Hoy habría que hablar de invertir en crear puestos de trabajo, en hacer partícipe al obrero de la ganancia de la empresa u otras fórmulas similares. Pero el espíritu de dicho mandato evangélico es claro: ser solidarios, compartir, hacer partícipes a los demás de los bienes que llamamos 'propios'; ser misericordes, compasivos, justos.
- Segunda: ejercer de servidores, pues la esencia del cristianismo es el servicio incondicional al prójimo hasta la muerte. «Conque, ¿dónde está ese administrador fiel y cuidadoso a quien el amo va a encargar de repartir a los sirvientes la ración a sus horas? Dichoso el tal empleado si el amo, al llegar, lo encuentra cumpliendo con su obligación. Os aseguro que le confiará la administración de todos sus bienes. Pero si el tal empleado, pensando que su amo tardará, empieza a maltratar a los mozos y a las muchachas, a comer y beber y emborracharse, el día que menos se lo espera, y a la hora que no ha previsto, llegará el amo y lo pondrá en la calle, mandándolo adonde se manda a los que no son fieles» (Lc 12,42-47).
De lo que llamamos 'nuestro' somos meros administradores, no propietarios; y como administradores debemos servir sin abusos ni egoísmos; cuanto más elevados estemos en el escalafón social, más exigente será el servicio que debamos prestar. Sólo así estaremos preparados para la vuelta del amo de la boda, imagen del reino definitivo, que se anticipa cada vez que celebramos la eucaristía.
 
II
A DIOS ROGANDO...
Cuando el evangelio dice que no debemos confiar en las riquezas y que toda nuestra seguridad debemos ponerla en Dios no quiere decir que debamos sentarnos a esperar a que la solución de nuestros problemas baje del cielo; del cielo bajará, pero siempre que no esperamos sentados sino activos confiados en que Dios no permitirá que se frustren nuestro esfuerzo y nuestro compromiso
 
BUSCAD QUE EL REINE
No temas, rebaño pequeño, que es decisión de vuestro Padre reinar de hecho entre vosotros. Vended vuestros bienes y dadlo en limosna; haceos bolsas que no se estropeen, una riqueza inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones ni echa a perder la polilla. Porque donde tengáis vuestra riqueza tendréis el corazón.
 Jesús, después de la parábola del rico necio, se dirige a sus discípulos para insistir en la necesidad de tener una confianza absoluta en el amor del Padre: «No andéis preocupados por la vida pensando qué vais a comer; ni por el cuerpo, pensando con qué os vais a vestir... Pues si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿cuánto más hará por vosotros, gente de poca fe?» (Lc 12,22-28). Estas y otras palabras semejantes han hecho pensar a algunos que no había que preocuparse por la solución de los problemas de la tierra: el mundo está como está porque Dios así lo ha decidido, porque ése es el designio de Dios; ya se encargará él de compensar los sufrimientos de aquellos a los que en este mundo les ha tocado en suerte una mala vida; además, si alguien sufre... ¡por algo será!, se lo tendrá merecido, pues el evangelio asegura que si Dios se preocupa de los pájaros y de las hierbas del campo, ¡ cómo no se va a preocupar de sus fieles devotos!
Y CON EL MAZO DANDO
« ¿Dónde está el administrador fiel y sensato a quien el señor va a encargar de su servidumbre para que les reparta la ración a su debido tiempo? ¡Dichoso ese siervo si el amo, al llegar, lo encuentra cumpliendo con su encargo!»
Entender las cosas así entraña un peligro mayor, que consiste en convertir el evangelio en ideología legitimadora de la situación presente y en opio adormecedor de la conciencia de los pobres: si Dios se preocupa de los suyos, los que están bien serán los que reciben más atención de parte de Dios, y los que están mal deben resignarse con su suerte y no rebelarse contra la situación presente, pues será rebelarse contra el designio divino; pero esta interpretación olvida las palabras centrales de este párrafo: «No andéis preocupados por... Por el contrario: buscad que él reine, y eso se os dará por añadidura. No temas, rebaño pequeño, que es decisión de vuestro Padre reinar de hecho entre vosotros» (Lc 12,31-32): Dios no solucionará nuestros problemas de manera caprichosa, por arte de birlibirloque, cuando él arbitrariamente vaya decidiendo, sino en el contexto de la realización de su reinado.
Una de las causas de la mala interpretación de estas recomendaciones de Jesús ha sido la obstinación en reducir el reino de Dios a la otra vida: el reino de Dios no es ni el cielo ni la tierra, sino las personas sobre las que Dios reina, las personas que se esfuerzan en vivir como Dios quiere y en buscar la solución a los problemas de este mundo en la dirección que el evangelio señala: la solidaridad y el amor; en la medida en que los hombres acepten vivir así y se comprometan seriamente con el proyecto de convertir este mundo en un mundo de hermanos, en la medida en la que todos asuman seriamente su tarea de servir y prestar ayuda a los demás como los buenos administradores del evangelio, en esa medida, más lo mucho que añada la inconmensurable generosidad del Padre, se irán resolviendo los problemas del hambre, del vestido... y los de la soledad y la tristeza, problemas estos que no se pueden solucionar con el dinero de las bolsas que se estropean y que tanto gustan a los ladrones.
 
NO TEMAS, PEQUEÑO REBAÑO
Tened el delantal puesto y encendidos los candiles... Estad también vosotros preparados, pues cuando menos lo penséis llegará el Hombre.
Así adquieren pleno significado las palabras del evangelio: renunciar a la riqueza no es un sistema para hacer méritos para el cielo, sino para ser coherentes con el proyecto del evangelio, para estar más libres a la hora de comprometernos en preparar este mundo para que Dios pueda realizar su decisión -que no la realizará si nosotros libremente no la aceptamos- de reinar entre nosotros.
Porque tampoco debe ser causa de preocupación, y menos de miedo, el encuentro último con el Señor. No hay razón para el temor. Nadie debe asustarse: no nos amenaza ningún peligro; él no viene a condenar. Como la primera vez, que sólo vino a salvar, así será cuando muchas otras veces vuelva para salir al encuentro de los que, entre los suyos, se vayan dejando la piel por ser fieles a su proyecto. La piel, que no la vida, que está en las manos del Padre. Será la época de la cosecha. Los frutos, los del amor manifestado en la lucha por la libertad y la Justicia, por la fraternidad, la paz, la felicidad..., en la lucha por el reino de Dios. Por eso no debe haber lugar para el miedo: hay que estar preparados, sí, pero no asustados ni preocupados. Porque también eso está en manos del Padre y forma parte de la «añadidura».
 
III
 
EL DOBLE ÉMBOLO DE LA ANTIGUA GASOLINERA: CONFIANZA O PREOCUPACIÓN
La tablilla de la derecha (c. vv. 22-40) del tríptico no hace sino insistir en las advertencias iniciales, convertidas ahora en recomendaciones, después de haber dejado bien claro que el problema crucial era el de la riqueza. El desprendimiento no se produce de golpe ni de una vez por todas. De la misma manera, la confianza no se compra sino que se gana. En la medida en que el cristiano experimenta que dar no es perder, se va vaciando de preocupaciones materiales y va llenándose de confianza en el presente de Dios (el futuro para Dios no existe, como tampoco el pasado): «Porque donde tengáis vuestra riqueza, tendréis el corazón» (12,34). Hay quien la tiene en un banco o una caja, en posesiones o en acciones; hay quien la tiene en Dios, porque la ha depositado en los pobres: no hay ladrón ni atracador que pueda robar al que «vende sus bienes y lo da en limosna» (12,33). El que vendrá como un ladrón, en cambio, es el Hombre Jesús... en la persona que menos te esperas y cuando menos lo pienses (12,35-40).
 
BUENOS Y MALOS ADMINISTRADORES
La intervención de Pedro, portavoz del grupo de los Doce, conduce a un colofón. Pedro, con su interpelación, trata de excluir a los discípulos no israelitas (recuérdese que Jesús se ha dirigido en primer lugar «a los discípulos», sin más, 12,1): «Señor, ¿has dicho esta parábola por nosotros o por todos en general?» (12,41). La respuesta de Jesús los engloba a todos: la figura del «administrador» se aplica tanto a los de origen israelita como a los que proceden de la marginación. Los administradores de la comunidad, cualquiera que sea su procedencia, deben ponerse al servicio de los demás y prestar ayuda para que en la comunidad no falte nada (12,42). Jesús declara «dichoso» al «administrador fiel y sensato» a quien «el Señor -término característico del Resucitado-, cuando llegue, lo encuentre cumpliendo con su encargo» (12,43: compárese con vv. 37-38). El que haga esto, como lo hace Jesús, llega al mismo nivel que su Señor (cf. v. 37). «Os aseguro que le confiará la administración de todos sus bienes» (12,44). El primer encargo que le ha confiado ha sido el servicio de la mesa y de la despensa: la distribución equitativa de los bienes de los pobres; si cumple bien ese primer encargo, le confiará la administración de los bienes espirituales de la comunidad. Mediante la parábola de los «administradores» Lucas anticipa y prepara el tema de la administración de los bienes de toda índole de la comunidad creyente que desarrollará en el libro de los Hechos.
Por el contrario, si actúa con autoritarismo y con aires de grandeza y de poder, como hacen los que ejercen autoridad sobre los demás (cf. 22,25-26), «el Señor cortará con él y le asignará la suerte de los infieles» (12,45-46). Es de notar la dureza del lenguaje de Jesús con el grupo de discípulos procedentes del judaísmo. A la falta de libertad interna que aún padecen por no haber renunciado a la ideología autoritaria judía, corresponde un lenguaje propio de esclavos: «El siervo ese que, conociendo el deseo de su señor, no prepara las cosas o no las hace como su señor desea, recibirá muchos palos» (12,47), muchos más que los infieles que «desconocen su designio, pero hacen algo que merece palos» (12,48a). La razón es obvia: «Al que mucho se le ha dado, mucho se le exigirá; al que mucho se le ha confiado, más se le pedirá» (12,48b). La responsabilidad va pareja con los dones recibidos.


IV
 Primera Lectura
Los israelitas, oprimidos en Egipto, experimentaron que el Señor era su salvador la noche en que murieron los primogénitos de los egipcios. Por eso aquella noche tuvo una significación trascendental para la historia de los hebreos. Les recordaba las promesas que Dios había hecho a sus padres; que desde entonces Israel fue un pueblo libre y consagrado al Señor. La primera cena del cordero pascual sirve de modelo a lo que había de ser centro de la vida religiosa y cultural.
La participación en un mismo sacrificio simbolizaba la unión solidaria de un pueblo en un destino común. La celebración pascual recuerda que Dios no cesa de elegir a su pueblo entre los justos y de castigar a los impíos.
Hoy, toda esta imagen de Dios, por más que la hayamos estado escuchando y venerando durante milenios, desde siempre, aparece como profundamente inadecuada, inaceptable. ¿Qué clase de Dios es ése que opta por un pueblo, lo elige, le regala una tierra que está ya ocupada por otros pueblos da poder a su pueblo elegido para que los expulse y los destruya? ¿Es verosímil esta imagen de Dios? ¿No es propia de los tiempos «tribales», donde cada tribu se imagina que tiene su Dios protector que la defenderá contra las demás? (Recomendamos leer al respecto, por ejemplo, de John Shelby SPONG, Un cristianismo nuevo para un mundo nuevo, Abya Yala, Quito, Ecuador, www.tiempoaxial.org; también se puede mirar en google y en youtube sobre este autor).
Segunda Lectura
La fe de Abraham y de los patriarcas sirve de ejemplo. Para estimular la perseverancia en la fe que lleva a la salvación, la carta a los Hebreos aduce una serie de testigos. Abraham, lo mismo que los hebreos del siglo I, conoció la emigración, la ruptura respecto al medio familiar y nacional y la inseguridad de las personas desplazadas. Pero en esas pruebas encontró Abraham motivo para ejercer un acto de fe en la promesa de Dios.
La fe enseña a no darnos por satisfechos con los bienes tangibles ni con esperanzas inmediatas. Abraham creyó por encima de la amenaza de la muerte. Sufrió los efectos de esterilidad de Sara y la falta de descendencia. Esta prueba fue para él la más angustiosa porque el patriarca se acercaba a la muerte sin haber recibido la prenda de la promesa. Aquí se hace realidad la última calidad de la fe: aceptar la muerte sabiendo que no podrá hacer fracasar el designio de Dios.
Más que el sufrimiento, es la muerte el signo por excelencia de la fe y de la entrega de uno mismo a Dios. Abraham creyó en un “más allá de la muerte”, creyó le sería concedida una posteridad incluso en un cuerpo ya apagado, porque le había sido prometida. Esta fe constituye lo esencial de la actitud de Cristo ante la cruz. También se entregó a su Padre y a la realización del designio divino, pero tuvo que medir el fracaso total de su empresa: para congregar a toda la humanidad, se encuentra aislado pero confiado en un por encima de la muerte que su resurrección iba a poner de manifiesto.
Evangelio
El evangelio de hoy nos presenta unas recomendaciones que tienen relación con la parábola del domingo anterior del rico necio. Los exegetas se diversifican en cuanto a la estructura que presente el texto y no determinan las unidades de las que se compone. La actitud de confianza con el que inicia el texto no debería de omitirse “no temas, rebañito mío, porque su Padre ha tenido a bien darles el reino”. Esta exhortación a la confianza, al estilo veterotestamentario y que gusta a Lucas, expresa la ternura y protección que Dios ofrece a su pueblo, pero expresa también la auto comprensión de las primeras comunidades: conscientes de su pequeñez e impotencia, vivían, sin embargo, la seguridad de la victoria. La bondad de Dios, en su amor desmedido, nos ha regalado el Reino. Desde aquí tenemos que entender las exhortaciones siguientes. Si el Reino es regalo, lo demás es superfluo (bienes materiales). Recordemos los sumarios de Lucas en el libro de los Hechos de los Apóstoles.
Lucas invita a la vigilancia, consciente de la ausencia de su Señor, a una comunidad que espera su regreso, pero no de manera inminente como sucedía en las comunidades de Pablo (cf. 1Tes.4-5). La Iglesia de Lucas sabe que vive en los últimos días en los que el hombre acoge o rechaza de forma definitiva la salvación que se regala. Cristo ha venido, ha de venir; está fuera de la historia, pero actúa en ella. La historia presente, de hecho, es el tiempo de la iglesia, tiempo de vigilancia.
Fitzmyer, ilustra esta afinada concepción de la historia, aparecen varias recomendaciones en lo que puede considerarse como los “retazos de una hipotética parábola”. Lo importante será descubrir en cuál de esas recomendaciones centramos la llegada que hay que esperar de manera vigilante. La predicación histórica de Jesús tiene estas máximas sobre la vigilancia y la confianza. Ahora, en este texto se les reviste de carácter escatológico. El punto clave reside en la invitación “estén preparados”; o lo que es lo mismo, lo importante es el hoy. A la luz de una certeza sobre el futuro, queda determinado el presente. Esta es la comprensión de la historia de Lucas: “se ha cumplido hoy” (4,21), “está entre ustedes” (17,20-21) y “ha de venir” (17,20).
El Reino es, al mismo tiempo, presente y algo todavía por venir. De aquí la doble actitud que se exige al cristiano: desprendimiento y vigilancia. Es necesario desprenderse de los cuidados y de los bienes de este mundo, dando así testimonio de que se buscan las cosas del cielo.
La vigilancia cristiana es inculcada constantemente por Cristo (Mc 14,38; Mt 25,13). La vida del cristiano debe ser toda ella una preparación para el encuentro con el Señor. La muerte que provoca tanto miedo en el que no cree, para el cristiano es una meditación: marca el fin de la prueba, el nacimiento a la vida inmortal, el encuentro con Cristo que le conduce a la Casa del Padre.
La intervención de Pedro, demuestra que la exhortación de Jesús sobre el significado de actuar y perseverar en vigilancia es en primer lugar referido a aquellos que son “la cabeza” de la comunidad, o mejor dicho para los que “están al servicio” de la comunidad. La resurrección a la vida depende del modo como ejercitaron ese servicio.

Para la revisión de vida
 ¿Cuál es tu tesoro, lo que valoras más, lo que te mueve desde lo profundo...?
 ¿Cómo está de activa nuestra esperanza? ¿Somos personas apasionadas por el futuro, por un «sueño loco», por una Utopía?
 ¿Reconocemos al Dios-Misterio que viene en cada momento, y sobre todo en los desafíos del amor, en los más necesitados?


Para la reunión de grupo
Esta palabra escuchada, ¿qué dice de importante y a qué nos alienta?
¿Cuál es la intención de Lucas al insistir en este tema escatológico? ¿Qué es «estar preparados»? «Preparados»... ¿para qué, frente a qué, cómo...?
En http://www.servicioskoinonia.org/martirologio/hb11.htm hay una paráfrasis latinoamericana de Heb 11. Leerla y comentarla.
Estudiar el artículo de Karl Rahner, que propugna un "concepto ampliado y actualizado de martirio" (http://servicioskoinonia.org/relat/142.htm). Comentarlo. Y preguntarse: ¿Ya no es tiempo de martirio? ¿En qué sentido?
Sobre el tema de la fe: ¿puede ser que lo más importante que Dios puede querer de nosotros sea que «creamos»? ¿Puede ser que el sentido de la vida humana sea que «Dios lo ha creado para ponerle una prueba, y le pide que confíen en Él y crea lo que no se ve? Ése fue el esquema central de la explicación religiosa clásica, que hemos mantenido durante dos mil años. ¿Puede seguir en pie? Dificultades actuales para seguir pensando que la fe es la actitud central de la religiosidad.
 
Para la oración de los fieles
Ilumina nuestros ojos para que podamos reconocerte en los acontecimientos y sobre todo en los necesitados, roguemos al Señor...
Fortalece nuestra esperanza en el futuro de la humanidad para que no muera nuestra fe y amor, roguemos al Señor...
Que nuestra vida se apoye en valores permanentes y no en los bienes materiales, roguemos al Señor...
 
Oración comunitaria
 Dios Padre Nuestro: danos un corazón grande y potente, capaz de ver con claridad que, más allá de las apetencias y tentaciones de la vida, los valores verdaderos son los valores de tu Reino, y que dar la vida por ellos es lo que más puede alegrar y pacificar nuestro corazón, tal como nos enseñó Jesús, nuestro hermano mayor...

Estos comentarios están tomados de diversos libros, editados por Ediciones El Almendro de Córdoba, a saber:
- Jesús Peláez: 
La otra lectura de los Evangelios, I y II. Ediciones El Almendro, Córdoba.
- Rafael García Avilés: 
Llamados a ser libres. No la ley, sino el hombre. Ciclo A,B,C. Ediciones El Almendro, Córdoba.
- Juan Mateos y Fernando Camacho: 
Marcos. Texto y comentario. Ediciones El Almendro.
        - 
Juan. Texto y comentario. Ediciones El Almendro. Más información sobre estos libros en www.elalmendro.org
        - 
El evangelio de Mateo. Lectura comentada. Ediciones Cristiandad, Madrid.
Acompaña siempre otro comentario tomado de la Confederación Internacional Claretiana de Latinoamérica: 
Diario bíblico



miércoles, 3 de agosto de 2016

Vicálvaro, Loja, Archidona, San Juan de Puerto Rico

PLEITO

Loja, Archidona, Vicálvaro, San Juan de Puerto Rico
1816
Ruiz de Espejo – Diego Abolafia Palomares



1.-Pleito Ruiz de Espejo: Loja, Archidona, Vicálvaro, Madrid.
2.-Genealogía de los Ruiz de Espejo en Vicálvaro, Loja . Madrid.
3.-Testamento de Marcos Ruiz de Espejo, vecino de Vicálvaro, Madrid.

1.-Pleito Ruiz de Espejo: Loja, Archidona, Vicálvaro, Madrid.

"Loja, Madrid y Vicálvaro año 1816

Dª María Antonia Ruiz de Espejo, vecina de la ciudad de Loja, como apoderada de su hermano don Pedro Ruiz de Espejo, Capitán de Artillería, residente en la ciudad de Puerto Rico en América; don Florentín Ruiz de Espejo, vecino de Vicálvaro, jurisdicción de Madrid.

CON

D. Pedro Ruiz de Espejo, Teniente General de los Reales Ejércitos y residente en la dicha villa y corte de Roma.

SOBRE

Inmediación y alimentos al Vínculo que fundó D. Pedro Ruiz de Espejo.

Vicálvaro Florentín Ruiz de Espejo

En la ciudad de Loja, a primeros de agosto del año pasado de 1815, Dª. María Antonia Ruiz de Espejo, vecina de la villa de Archidona, y especial apoderada de D. Pedro Ruiz de Espejo, su hermano, Capitán del R. Cuerpo de Artillería, residente en la ciudad de San Juan de Puerto Rico, ésta como tal presentó pedimento ante la Justicia de esta referida ciudad para que D. Diego de Abolafia Palomares, como apoderado de D. Pedro Ruiz de Espejo, diese alimentos al citado D. Pedro Ruiz de Espejo, a cuyo pedimento, copiado a la letra, es del tenor siguiente:

Imagen desaparecida de San Juan, autor Alonso Cano, Iglesia Mayor Loja

Pedimento:

Dª. María Antonia Ruiz de Espejo, vecina de la villa de Archidona y especial apoderado de su hermano D. Pedro Ruiz de Espejo, Capitán del R. Cuerpo de Artillería, residente en la ciudad de San Juan de Puerto Rico, el cual se acredita y adjunta copia del poder que exhibo ante v. s. : Que don Pedro Ruiz de Espejo, mi abuelo paterno, fundó un vínculo en esta ciudad que poseyó su hijo y nuestro tío carnal, don Francisco, y por su fallecimiento, recayó su posesión en don Pedro Ruiz de Espejo, nuestro primo hermano. Éste se hallaba sirviendo a su Majestad y tenía conferido su poder a don Diego Abolafia, de este vecindario, quien en su nombre y representación, está manejando todos los bienes de dicho vínculo, esto a pesar de que hace muchos años se ignora el paradero del indicado don Pedro Antonio y aun corren voces de haber fallecido en el reino de Francia y en atención a que si esto es cierto corresponde la sucesión del indicado vínculo al expresado mi hermano don Pedro; para poder usar del derecho que le corresponda en virtud del poder exhibido conviene se reciba declaración al indicado don Diego Abolafia en la que, bajo juramento en forma y demás requisitos de la ley, contesta a las preguntas siguientes:

San Juan de Puerto Rico
1.-Como es cierto se halla administrando y manejando los bienes del vínculo, que fundó en esta ciudad el referido nuestro abuelo paterno del que era último poseedor el expresado don Pedro Antonio nuestro primo hermano.

Archidona
2.-Como igualmente lo es que esta administración se le confirió hace muchos años, especificará con referencia al poder con que se halla, y que después hace muchos años se ignora absolutamente la existencia y paradero de don Pedro, y que por esta causa, y la de no haber quedado otro pariente más cercano que yo y mis hermanos, ha dado cuenta del producto de la vinculación ni ha recibido órdenes algunas del poseedor y en vista de lo cual y de estar ausente mucho más tiempo hace del que previene la ley debe presumirse muerto; y en el caso de que haya tenido carta, noticia o documento alguno, lo manifestará con especificación e individualidad en términos de que pueda conocerse y saberse si es vivo o muerto a lo menos por unas por una prudentes y racionales conjeturas arregladas a lo que sobre el particular tiene prevenido más leyes.

Loja
3.- Que los libros, papeles y documentos pertenecientes a la vinculación y familia conserva en su poder si de ello tiene inventario o si los recibió bajo de algún resguardo. Por tanto: suplico a v.s. se sirva haber por exhibida la copia del poder mandado que de ella se ponga a continuación testimonio en bastante forma que traigo constar mi legítima personalidad, devolviéndoseme el original para el uso y guarda, como también que a don Diego Abolafia se le reciba su declaración en forma bajo juramento...

Visto este pedimento, la Real Justicia proveyó...

Respuestas de don Diego Abolafia:

1.- Que era constante administrador del Vínculo que posee don Pedro Antonio Ruiz de Espejo por poder que éste le confirió, y que no lo tiene revocado.

2.-Que don Pedro le otorgó nuevo poder en el año de 1803, que era el que corría en aquel día y era el valedero, que el citado don Pedro le constara al don Diego existía en Roma por una carta que conserva en su poder, que no le constara existían otros parientes mas que el don Pedro y doña María Antonia Ruiz de Espejo y que esto tenían otros hermanos pero que no sabe el paradero, que no había tenido ordenes algunas más, y que según la citada carta anunciaba su venida a España muy en breve y de consiguiente si tenía algunas entonces se las comunicaría. Que no había rendido cuentas por no haber tenido con quien entenderse y que sólo si en varias ocasiones por conductos le había librado cantidades al don Pedro.

3.-Al tercer y último punto expuso que conserva en su poder la copia del poder en general que le confirió don Pedro y por último, concluyó diciendo que era todo la verdad...

Pedimento:

Francisco Antonio Arévalo procurador de este número en nombre de Don Pedro Ruiz de Espejo Hidalgo, capitán del R. Cuerpo de Artillería de la dotación de la plaza de San Juan de Puerto Rico, en la América, cuyos poderes con la debida solemnidad presentó ante v.s. Como mejor por derecho proceda y a reserva de otra acción o recurso que a mi principal mejor por derecho competa: Digo que don Pedro Ruiz de Espejo y Calvillo, Mariscal de Campo, ausente hoy de estos reinos, ha estado y estando en posesión del vínculo que en esta ciudad fundó don Pedro Ramiro de Valdivia y administra en su representación don Diego Abolafia, regidor perpetuo de ella. En el tiempo que ha disfrutado el nominado poseedor los bienes de su dotación han fenecido varias personas que debían suceder como comprendidas en la línea en que se hallaba radicada; por esta causa, tras llegado el caso de vacante, debe pasar a la de don Juan Ruiz de Espejo y Jódar y padre de mi padre, como hermano de don Francisco que lo fue del mencionado don Pedro, actual poseedor, uno y otro procedentes de otro Pedro Ruiz de Espejo y Jodar; abuelo común que poseyó igualmente como declara él mismo en su testamento de que es copia la que en debida forma presentó y juró. En esta segunda línea no se halla existente otro que dicho mi parte con la cualidad de inmediato en la sucesión del prenarrado vínculo. El intimado parentesco, e inmediación, tanto respecto al referido Mariscal de Campo don Pedro, como la procedencia del dicho don Pedro Espejo de Jódar, a más de lo resutivo de la justificación dada por mi parte en este expediente es bien notorio al mismo don Diego de Abolafia en lo que manifiesta en su declaración al folio octavo y aún como más particularidad, como que estuvo casado con doña Francisca de Paula, hermana del citado actual poseedor de que no ha quedado sucesor por haber fallecido su hija doña Casilda Abolafia y su única nieta sin dejar otra descendencia; por consiguiente, es indudable el hallarse dicho mi principal constituido en la clase de inmediato sucesor a la vinculación referida y por lo tanto autorizado a demandar legítimamente y que se le asista con los alimentos correspondientes con arreglo al líquido producto de rentas pertenecientes a la repetida dotación, asignándole de ellas la parte o cuota que en tales casos se practica. Por lo que y con consideración a la ausencia del don Pedro Ruiz de Espejo y Calvillo que las disfruta y que el expresado don Diego Abolafia le representa por su poder...

Puerto Rico
Pedimento:

Francisco Antonio Caro y García, en nombre de don Diego Abolafia Palomares, vecino de esta ciudad de Loja y en el expediente de prestación de alimentos a la parte de don Pedro Ruiz de Espejo Hidalgo, por el caudal vinculado que posee el excelentísimo señor don Pedro Antonio Ruiz de Espejo y Calvillo, ya Teniente General de los Reales Ejércitos Españoles por S. M. don Fernando VII, residente en la corte romana, digo...

Granada 13 de marzo de 1816

Francisco Antonio Gómez en nombre de don Diego Abolafia Palomares, vecino de la ciudad de Loja, como apoderado y administrador de los bienes del Teniente General de los Reales Ejércitos, don Pedro Antonio Ruiz de Espejo, residente en la Corte de Roma, digo que siendo el dicho Pedro Antonio poseedor del vínculo que fundó don Pedro Ruiz de Espejo, cuyos bienes le comprenden en las que administra, le promovieron doña María Antonia Ruiz de Espejo, vecina de ella, como apoderada de su hermano don Pedro Ruiz de Espejo, Capitán del Real Cuero de Artillería, residente en la ciudad de San Juan de Puerto Rico inmediato sucesor del vínculo se dice a la...

Poder de Pedro Ruiz de Espejo Hidalgo a su hermana María Antonia Ruiz de Espejo Hidalgo:

En esta Muy Noble y Muy Leal ciudad de San Juan Bautista de Puerto Rico a 16 de Enero de 1815, compareció el Capitán del Real Cuerpo de Artillería de la Dotación de esta Plaza don Pedro Ruiz de Espejo, a quien doy fe conozco y dijo que daba y dio todo su Poder cumplido y bastante cuanto en derecho se requiere y es necesario para valer especial a su legítima hermana doña María Antonia Ruiz de Espejo, vecina de la villa de Archidona, corregimiento de la ciudad de Loja en el Reino de Granada, para que, en su nombre y representando su propia persona, acciones y derechos se presente en donde y en el tribunal corresponda, reclamando el derecho que le corresponde por línea paterna de su abuelo don Pedro Ruiz de Espejo y Jódar, al Mayorazgo que poseía el enunciado su abuelo y demás sus descendientes que han fallecido y le corresponde al otorgante, como nieto legítimo del citado su abuelo don Pedro y el cual Mayorazgo existe en la misma ciudad de Loja, en cuyo asunto presente escritos, testigos y todo género de pruebas, otorgue a nombre del compareciente las correspondientes escrituras con la renunciaciones necesarias... y lo firmó siendo testigos don Manuel de la Cruz Rodríguez, don Francisco Moreno y don Manuel Ruiz, presentes y vecinos. Pedro Ruiz de Espejo. Signado: Francisco de Acosta. Corresponde con el original; su contenido queda en el registro protocolo de mi cargo a que me remito... y firmo en Puerto Rico, día de su otorgamiento; hay un signo: Francisco de Acosta, escribano Real y Público. Los escribanos al Rey nuestro Señor que abajo signamos y firmamos, vecinos de esta ciudad. Puerto Rico 23 de enero de 1815. Está signado: Francisco Dueño...”


Signatura: Archivo de la Real Chancillería de Granada, Caja 12083, Pieza 9.
          María Antonia Ruiz de Espejo en 1815 volverá a poner otro pleito, en éste otro documento se nos dice que ella es mujer de Manuel Almohalla, que además de Pedro Ruiz de Espejo, capitán en Puerto Rico, tiene otro hermano llamado Juan Bautista. Este documento se encuentra en el Archivo de Protocolos Notariales de Loja.

2.-Genealogía de los Ruiz de Espejo en Vicálvaro, Loja . Madrid.
ÁRBOL GENEALÓGICO RUIZ ESPEJO
(datos aportados por don Valentín González Gálvez, historia Vicálvaro)

2.1.- Loja: Juan Ruiz de Espejo y Teresa García Hidalgo, tienen por hijo a Manuel Ruiz de Espejo, se casa el 13 de enero de 1781 con Antonia García Rodríguez, natural de Magán, Palencia; hija de José García y de María Rodríguez. Manuel en el momento de la boda era soldado del Tercer Batallón de Guardias Españolas.

2.1.1.- Manuel Ruiz de Espejo y Antonia García Rodríguez tendrán entre otros hijos a: Florentino Ruiz de Espejo y García.

2.1.1.1.- Florentino Ruiz de Espejo y García (nació en Vicálvaro: 21/3/1784 - Muere en Vicalvaro el 14/4/1845) se casará en Vicálvaro el 23 de septiembre de 1805 con María Blasa Hernández Jaro (Nació en Vicálvaro 5/2/1780). Florentino testó en Loja, Granada, ante el escribano José Ortiz Gallardo, el 5 de marzo de 1839.

          Florentino Ruiz de Espejo y Mª Blasa Hernández tuvieron al menos dos hijos: 
                     2.1.1.1.1.- Marcos Sergio Ruiz de Espejo Hernández.
            2.1.1.1.2.- Tomás Pedro Antonio Ruiz de Espejo Hernández.

2.1.1.1.1.- Marcos Sergio Ruiz de Espejo Hernández.
        Marcos, nació en Vicálvaro 11 deoctubre de 1805 y muere en Vicálvaro el 26 de abril de 1863, testando en Vicálvaro ante el escribano Olallo Megías el 9 de abril de 1853.
        Marcos se casó, en Vicálvaro el 25 de abril de 1837 con la viuda Teodora Rodríguez Gómez. 
Ambos tuvieron por hijos a:

          2.1.1.1.1.1.-ZACARIAS RUIZ ESPEJO RODRIGUEZ ☺9/11/1837 ☻3/11/1838.

         2.1.1.1.1.2.-DEMETRIA RUIZ ESPEJO RODRIGUEZ ☺24/12/1840 ♥00 ☻18/3/1918. (se casó con Julian de Madrid con el que tuvo 9 hijos).

         2.1.1.1.1.3.-ZACARIAS RUIZ ESPEJO RODRIGUEZ ☺7/11/1842 ☻NO APARECE. 

             2.1.1.1.1. 4.-JULIAN RUIZ ESPEJO RODRIGUEZ ☺11/1/1851 ☻19/1/1862.

 2.1.1.1.2.- Tomás Pedro Antonio Ruiz de Espejo Hernández.
          Tomás, como hemos visto hijo de Florentino, nació en Vicálvaro 2l 20 de septiembre de 1818, muriendo el 8 de mayo de 1861. Valentina Rueda Navas será su mujer desde el 19 de enero de 1848.
          Ambos serán padres de:
                       2.1.-Antonia Ruiz Espejo Rueda, nace el 15/6/1848.
                 2.2.-Clemente Ruiz de Espejo Rueda, nace el 24/11/ 1850 y muere el 16/11/1852.
                   2.3.- Mauricio Francisco Ruiz de Espejo Rueda, nació 23/11/ 1854 y muere el 16/8/1923.

3.-Testamento de Marcos Ruiz de Espejo, vecino de Vicálvaro, Madrid.
          Testamento otorgado por don Marcos Ruiz de Espejo, el 9 de abril de 1853:
                     *Natural y vecino de Vicálvaro.
                     *Hijo de: Florentín Espejo y de Blasa Hernández.
                     *Marido de: Teodora Rodríguez.
                     *Tienen 4 hijos: Demetria, José, Luisa y Julian Ruiz de Espejo de Rodríguez.
                    *Lega el quinto de sus bienes a su mujer.
                    *Declara que en la ciudad de Loja, Granada, tiene ciertos bienes, entre ellos el Cortijo de la Caridad, este cortijo se lo ha vendido a Higinio Macanaz del que sólo ha recibido 7.000 reales.
                    *Albaceas: Manuel Jaro y Dionicio Aravaca, vecinos de Vicálvaro.
                       *Deja como herederos universales a sus hijos.
Signatura: Archivo Protocolos Notariales Madrid, Tomo: 44729; folio: 33a-35v.; F: 6.